El prolongado cierre del Parque Nacional Iberá comenzó a generar una fuerte preocupación entre los prestadores turísticos de Colonia Carlos Pellegrini, quienes advirtieron que la medida ya impacta de manera directa en la economía local, en pleno inicio de la temporada alta.

En una nota elevada a la Administración de Parques Nacionales, la Cámara de Turismo del Iberá y la Asociación de Guías de Pellegrini señalaron que la imposibilidad de ingresar al área protegida está provocando cancelaciones de reservas, reclamos de visitantes y una marcada disminución de la actividad.
“Desde hace varios años, el turismo se ha constituido en la principal actividad de Colonia Carlos Pellegrini, generando casi el 90 % del empleo local”, remarcaron los representantes del sector, quienes pidieron revisar la decisión adoptada tras la aparición del yaguareté Ombú.
Los prestadores recordaron además que el proyecto de reintroducción del yaguareté tuvo entre sus principales objetivos potenciar el turismo de naturaleza mediante la recuperación de una de las especies más emblemáticas de los Esteros del Iberá.
En ese marco, sostuvieron que, de acuerdo con estimaciones difundidas públicamente, la población de yaguaretés libres en la región rondaría los 50 ejemplares, por lo que consideran que la presencia de estos animales en áreas visitadas por turistas será cada vez más frecuente.
Frente a ese escenario, plantearon que la solución no debe ser el cierre permanente del parque, sino la implementación de protocolos de convivencia y seguridad, tal como ocurre en otras reservas naturales donde habitan grandes felinos.
Los referentes turísticos insistieron en que la continuidad de las restricciones compromete una de las principales fuentes de ingresos de la localidad y solicitaron que la Administración de Parques Nacionales abra una instancia de diálogo para encontrar una alternativa que permita proteger la fauna sin paralizar la actividad turística.

