La Entidad Binacional Yacyretá explicó que las maniobras buscan atenuar el impacto del aumento de las descargas de centrales ubicadas aguas arriba y de las lluvias extraordinarias en la cuenca. En Isla Apipé Grande, nueve familias fueron evacuadas preventivamente, mientras que en Ituzaingó el río alcanzó los 2,95 metros.
La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) abrió las compuertas de su vertedero principal para atenuar los efectos del incremento de los caudales del río Paraná, en un contexto marcado por las intensas precipitaciones registradas en gran parte de la cuenca y el aumento de las descargas de centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba.
Según informó el organismo, actualmente ingresan alrededor de 28.000 metros cúbicos de agua por segundo a la represa, un volumen que podría continuar aumentando durante los próximos días. La situación está relacionada con las lluvias asociadas al fenómeno climático El Niño y con el incremento de los aportes provenientes de las cuencas de los ríos Iguazú y Paraná.
El ingeniero Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico en la Margen Derecha de Yacyretá, explicó que la tendencia creciente de los caudales afluentes se corresponde con las advertencias realizadas previamente por los organismos especializados en sus pronósticos hidrológicos.
De acuerdo con el funcionario, las precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú, que aporta directamente al embalse de Yacyretá, superaron cinco veces los valores pronosticados. Esto provocó que el caudal de ese sector aumentara de 1.500 a 9.000 metros cúbicos por segundo.
A ese volumen se suman aproximadamente 19.000 metros cúbicos por segundo provenientes de Itaipú, lo que explica el ingreso total de alrededor de 28.000 metros cúbicos por segundo a la central hidroeléctrica.
Yacyretá explicó por qué abrió las compuertas
Ante el aumento del caudal, la central hidroeléctrica realiza maniobras para regular el volumen de agua y atenuar los efectos de las descargas provenientes de las represas ubicadas aguas arriba.
Ayala remarcó que las inundaciones no deben atribuirse a la apertura de las compuertas, sino al fenómeno hidrológico que atraviesa la región. Según explicó, las maniobras buscan reducir el impacto de la creciente y administrar el agua que llega al embalse.
El jefe técnico señaló que se trata de un fenómeno natural cuyo avance se traslada aguas abajo de la represa y sostuvo que, incluso sin la presencia de la central, podría generar consecuencias similares o de mayor magnitud.
En este contexto, el Departamento Técnico de la EBY, a través del área de Hidrología, continuará monitoreando de manera permanente el comportamiento del río Paraná para mantener informadas a las autoridades y a la población.
Evacuaciones en Isla Apipé y alerta en Ituzaingó
La crecida del Paraná también genera preocupación en el norte de Corrientes. En Isla Apipé Grande, personal de la Municipalidad de San Antonio de Apipé y efectivos de la Prefectura Naval Argentina desplegaron un operativo durante la madrugada y evacuaron preventivamente a nueve familias, integradas por 27 personas, que fueron trasladadas a zonas seguras.
En el puerto de Ituzaingó, Prefectura registró una altura de 2,95 metros, con tendencia ascendente. Las estimaciones técnicas prevén que el pico de la creciente podría mantenerse por debajo de los 4 metros, nivel señalado como referencia para iniciar evacuaciones masivas en el área urbana.
Mientras continúa el avance del agua, las autoridades mantienen el monitoreo de los niveles del río y de las zonas ribereñas para evaluar posibles riesgos y disponer medidas preventivas de acuerdo con la evolución de la situación hidrológica.

