La medida preventiva fue dispuesta este lunes luego de que el caudal superara los 12.000 metros cúbicos por segundo. El cierre alcanza a todos los sectores de uso público y busca resguardar la seguridad de visitantes y trabajadores.
El Parque Nacional Iguazú suspendió este lunes las actividades turísticas y cerró temporalmente el acceso a todos sus sectores de uso público debido a la crecida extraordinaria del río Iguazú. La medida fue comunicada por la Intendencia del área protegida y la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A., ante el incremento del caudal, que superó los 12.000 metros cúbicos por segundo.
La decisión responde a la necesidad de activar los protocolos de seguridad frente al escenario hidrológico y evitar riesgos para quienes se encuentren en el área protegida. La restricción se mantendrá durante toda la jornada y comprende tanto a los visitantes particulares y la comunidad local como a los grupos turísticos organizados por agencias de viajes.
Mientras continúa la suspensión de las visitas, los equipos técnicos e inspectores de la Intendencia y de la empresa concesionaria realizan un seguimiento permanente de la situación para evaluar los efectos de la creciente sobre los circuitos turísticos, las pasarelas y la infraestructura general del parque.
Las autoridades buscan determinar el impacto del aumento del caudal antes de disponer la reapertura de las instalaciones y la restitución de la circulación habitual.
Desde la administración del Parque Nacional Iguazú e Iguazú Argentina S.A. señalaron que continuarán monitoreando la evolución del río y que cualquier novedad sobre la finalización de la contingencia será comunicada oportunamente a través de sus canales oficiales.
La reapertura dependerá de las evaluaciones técnicas y de las condiciones de seguridad para garantizar el regreso de los visitantes.

