A 11 años de la primera convocatoria histórica, una multitud se congregó frente al Congreso de la Nación en un clima marcado por la luto y la indignación. En paralelo, la jornada en Buenos Aires estuvo atravesada por una fuerte crisis en el bloque oficialista del Senado y una llamativa apatía en las vísperas de la Copa del Mundo.
Bajo un cielo gris de otoño y una llovizna persistente, las calles porteñas volvieron a ser el epicentro de un reclamo que, lejos de apagarse, mantiene su urgencia estructural. Al cumplirse 11 años de la primera movilización de “Ni Una Menos”, una columna multitudinaria marchó por la Avenida de Mayo hasta la Plaza de los Dos Congresos. En esta oportunidad, el colectivo social no solo conmemoró más de una década de lucha, sino que canalizó la honda conmoción nacional provocada por los brutales femicidios de dos adolescentes en los últimos días: Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba, y Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en la provincia de Misiones.
El corresponsal de T5 Satelital en la Capital Federal, Juan Carlos Fernández, destacó el fuerte impacto emocional que ambos casos imprimieron a la marcha. La brutalidad del crimen de Agostina, hallada en un descampado cordobés, y el hallazgo del cuerpo de Dulce María dentro de una obra en construcción abandonada en Eldorado tras casi dos semanas de búsqueda, reavivaron las críticas generalizadas hacia los tiempos de la Justicia y la inacción de los protocolos estatales. Aunque diversas organizaciones sociales y banderas de partidos de izquierda confluyeron en la plaza parlamentaria, el denominador común de la jornada fue la profunda indignación de la ciudadanía ante una problemática que sigue golpeando a la sociedad.
Sismo político: la renuncia de Bullrich desata la interna oficialista
A escasos metros de la movilización popular, los pasillos del Palacio Legislativo se vieron sacudidos por un inesperado frente de tormenta en el plano político. Patricia Bullrich presentó su renuncia como presidenta de la bancada de La Libertad Avanza en la Cámara Alta, exponiendo una fractura interna en el bloque oficialista que hasta hace pocos meses parecía impensada.
Lejos de intentar contener la crisis parlamentaria, el presidente Javier Milei optó por restarle trascendencia de forma pública, manifestando que la dirigente “no es su empleada” y que, por ende, no había renuncia que aceptar. La salida de Bullrich del liderazgo del bloque abre un escenario complejo para el Gobierno de cara a una sesión clave en el Senado, donde se debe debatir el sensible pliego de la Dra. Micheli. Con una tropa legislativa que llega sin una estrategia unificada, el tablero político vuelve a crujir bajo la sombra de Mauricio Macri, cuya figura vuelve a cobrar centralidad en las negociaciones de la centroderecha de la Capital.
Entre el bolsillo y la apatía: una fría previa de cara al Mundial
Fuera del pulso político y judicial, la realidad callejera de Buenos Aires exhibe un comportamiento atípico para el folclore argentino: la llamativa frialdad en las vísperas del inicio de la Copa del Mundo. A solo una semana del pitazo inicial, las avenidas principales, los comercios y el transporte público de la Capital muestran un decorado marcadamente austero y escasa efervescencia en comparación con la mística alcanzada en 2022.
Durante la mesa informativa se analizó que el complejo escenario económico del último semestre y el constante desgaste del poder adquisitivo han anestesiado el ánimo de los ciudadanos, relegando la fiebre mundialista a un segundo plano. Pese a que la Selección disputará sus últimos partidos amistosos en los próximos días, los taxistas y locales comerciales mantienen sus vidrieras despojadas de los habituales colores celestes y blancos. Sin embargo, los cronistas coincidieron en que el fervor característico del hincha argentino es capaz de transformarse de un día para el otro, esperando que el debut oficial previsto para el 16 de junio funcione como ese histórico catalizador de alegría para un país social y económicamente golpeado.

