El mundo de la música rioplatense está de luto. Rubén Rada murió este miércoles 26 de agosto de 2026 a los 83 años, luego de permanecer internado. La noticia fue confirmada por su familia y generó una profunda conmoción en Uruguay y en toda Latinoamérica.
Rada, una de las figuras fundamentales de la música popular uruguaya, se mantuvo activo hasta sus últimos meses. Apenas días antes de su fallecimiento había presentado “¿Quién va a cantar?”, un nuevo ciclo de encuentros musicales con artistas de distintos géneros que se transmitía a través de YouTube. Además, tenía previsto realizar en octubre dos presentaciones por el reencuentro de Tótem, la emblemática banda surgida a comienzos de la década del 70.
El músico había atravesado distintos episodios de salud en los últimos años. En 2015 fue hospitalizado para someterse a una angioplastia coronaria, mientras que en 2017 permaneció internado durante tres días debido a un pico de presión. A comienzos de agosto de 2026 había vuelto a ser ingresado en un hospital de Montevideo por un cuadro respiratorio.

Una vida dedicada a la música
Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rada creció ligado a las expresiones culturales de raíz afro-uruguaya. Desde muy pequeño participó en comparsas y murgas, experiencias que marcarían profundamente su identidad artística.
Durante la década del 60 integró Los Hot Blowers y posteriormente fue una de las figuras centrales de El Kinto Conjunto, agrupación pionera en la incorporación de instrumentos eléctricos y elementos del rock al candombe. De aquella experimentación nació el denominado candombe beat, género con el que Rada se convertiría en uno de sus principales referentes.
Más adelante fundó o lideró proyectos fundamentales de la música rioplatense, entre ellos Tótem y Opa, y desarrolló una extensa carrera como solista.
Su obra llevó el candombe a nuevos públicos y lo convirtió en un lenguaje musical contemporáneo y universal. A lo largo de su trayectoria dejó canciones que se transformaron en clásicos, entre ellas “Las manzanas”, “Cha-cha muchacha”, “Mi país”, “Dedos” y “Muriendo de plena”.
Un artista que trascendió la música
La influencia de Rada no se limitó a la música. También tuvo una destacada participación en televisión, teatro y humor, ámbitos desde los cuales construyó un vínculo cercano con varias generaciones de uruguayos.
A lo largo de su carrera compartió proyectos y escenarios con numerosos artistas de la música popular y mantuvo una intensa actividad creativa incluso durante sus últimos años.
Su trayectoria fue reconocida en múltiples oportunidades en Uruguay. Entre los homenajes recibidos se encuentra una baldosa con su nombre en el Espacio de los Soles de Montevideo, como reconocimiento a su aporte a la cultura nacional.
Con su muerte desaparece una de las voces más representativas de la música uruguaya, pero queda una obra que convirtió al candombe en una expresión capaz de dialogar con el rock, el funk, el jazz y otros géneros. Rubén Rada deja un legado que atraviesa generaciones y fronteras y que ya forma parte de la historia de la música latinoamericana.

