Liliana Velozo, una vecina de 53 años, es un testimonio de fortaleza en Corrientes. Tras ser diagnosticada con cáncer de mama, decidió volcar su experiencia en la cocina para solventar los gastos médicos que su obra social no logra cubrir.
En tiempos donde la economía aprieta y los desafíos de salud parecen insuperables, historias como la de Liliana Velozo surgen como un faro de resiliencia. Liliana enfrenta actualmente una dura batalla contra el cáncer de mama, pero lo hace con una herramienta que conoce a la perfección: sus manos y el sabor de la comida casera.
Hace cinco meses, la mujer pasó por una cirugía de mama radical y hoy continúa su seguimiento en el Instituto Oncológico de Corrientes. Si bien cuenta con la cobertura de “Incluir Salud” para parte de su medicación, existen servicios fundamentales para su recuperación —como la kinesiología para drenaje linfático y rehabilitación del brazo— que deben ser abonados de forma particular.
Dignidad y trabajo
Lejos de solicitar asistencia gratuita, Liliana decidió emprender. “No pido que me regalen nada, quiero sentirme digna de lo que gano y costear mis gastos por mis propios medios”, expresó en una reciente entrevista. Para ella, la cocina no es solo un trabajo, sino una terapia que le permite mantener la mente ocupada en este proceso.
Con una vasta experiencia previa en restaurantes y servicios de catering —oficio con el cual crió a sus ocho hijos—, Liliana ofrece hoy una variedad de delicias regionales que incluyen sopa paraguaya, torta de queso y servicios de catering personalizados para eventos.
Cómo colaborar
La solidaridad de los correntinos es clave para que Liliana pueda continuar con su rehabilitación. Los pedidos se pueden realizar con anticipación para entregas a domicilio, y también se reciben colaboraciones directas para quienes deseen apoyar su causa.
- Contacto para pedidos: 3795-301394
- Alias para donaciones:
velozolili.1
“A todas las mujeres que están pasando por algo parecido: no se dejen caer, levántense cada día dando gracias”, fue el mensaje final de una mujer que, entre harinas y hornos, demuestra que la fe y el trabajo son los mejores aliados contra la enfermedad.

