El río Uruguay inició una paulatina bajante en la costa de Santo Tomé, alcanzando una marca de 7,70 metros, tras haber registrado 8,41 metros la noche previa. El descenso de las aguas permitió habilitar nuevamente al público el Paseo Papa Francisco y trajo alivio a la población ribereña.
Sin embargo, las autoridades y organismos de prevención mantienen el estado de alerta ante el pronóstico de precipitaciones intensas anunciadas a partir de este 21 de octubre bajo alerta amarilla. La periodista local Mercedes Verón señaló que la tendencia a la bajante se replica en gran parte de la cuenca, aunque localidades vecinas como Alvear (9,84 m) y La Cruz (9,64 m) continúan superando sus umbrales de alerta mientras monitorean la evolución del tiempo y las represas aguas arriba.

