A pesar de la alerta en la cuenca por el repunte del río, las altas barrancas de la localidad correntina resguardaron a los vecinos de la zona urbana y suburbana. El intendente Rolando Riveros destacó los trabajos preventivos y la autoevacuación coordinada de productores en la Isla Merilla.
En medio del escenario de alerta que atraviesan diversas comunidades ribereñas del Litoral ante la crecida del río Paraná, la localidad de Itá Ibaté registra un panorama controlado y sin familias ni viviendas afectadas en sus sectores poblados. Así lo confirmó su intendente, Rolando Riveros, en comunicación con T5.
El jefe comunal detalló que el nivel hidrométrico alcanzó un pico de 6,94 metros el pasado 18 de octubre y actualmente muestra una ligera tendencia a la baja, ubicándose en 6,82 metros, por debajo de las marcas límite fijadas por Prefectura Naval Argentina para el nivel de alerta local.
La geografía como barrera natural y prevención costera
Riveros explicó que las características morfológicas del municipio —definido por elevadas barrancas de piedra— han impedido que la creciente impacte en las viviendas de las zonas urbana, suburbana o rural. No obstante, el avance del agua cubrió temporalmente las playas locales, los quinchos costeros y las rampas de bajada de lanchas en el puerto y Prefectura.
«Nos venimos preparando con el Comité Operativo Municipal desde hace tiempo. A comienzos de año retiramos preventivamente infraestructura ligera de la costa y ampliamos las bajadas de lanchas, lo que nos permite mantener operativas las prestaciones turísticas sin poner en riesgo a nadie», precisó el mandatario.
Asistencia y monitoreo en la Isla Merilla
La única zona con impacto operativo fue la Isla Merilla, sector donde desarrollan actividades transitorias de pesca y agricultura unos 22 pequeños productores, además de funcionar dos emprendimientos turísticos.
Según el intendente, el proceso de autoevacuación de las familias y el retiro de sus pertenencias de valor se concretó de manera rápida y coordinada entre los pobladores, el municipio y las autoridades provinciales. Si bien las proyecciones técnicas anticipan que la masa de agua continuará transitando por el tramo superior de la cuenca durante las próximas semanas, la comuna mantiene la vigilancia permanente para garantizar la seguridad y la asistencia a los sectores productivos involucrados.

