La escudería francesa presentó un Derecho de Revisión tras las penalizaciones por excesos mínimos de velocidad en boxes que relegaron a Pierre Gasly del tercer al séptimo puesto. Franco Colapinto también fue sancionado y terminó 14°, en una decisión que generó fuerte malestar dentro del equipo.

El Gran Premio de Mónaco terminó envuelto en una de las controversias reglamentarias más insólitas de los últimos años en la Fórmula 1. Lo que parecía una celebración para Alpine acabó convirtiéndose en una batalla administrativa luego de que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) sancionara a cinco pilotos por exceder el límite de velocidad en el pitlane por márgenes mínimos, en algunos casos de apenas 0,1 km/h.
Ante la situación, la escudería francesa BWT Alpine confirmó la presentación de un Derecho de Revisión para impugnar las penalizaciones que afectaron a sus pilotos Pierre Gasly y Franco Colapinto. El equipo considera que las sanciones fueron desproporcionadas y que privaron al francés de un podio que había conseguido legítimamente en pista.
Durante la competencia disputada en las calles del Principado, los comisarios deportivos aplicaron recargos de cinco segundos a Lewis Hamilton (Ferrari), George Russell (Mercedes), Oscar Piastri (McLaren) y Franco Colapinto (Alpine), mientras que Gasly recibió dos penalizaciones, acumulando un total de diez segundos.
Las consecuencias fueron inmediatas. Gasly cruzó la línea de meta celebrando un destacado tercer puesto, pero al aplicarse las sanciones cayó hasta la séptima posición final. El último escalón del podio quedó entonces en manos de Isack Hadjar. Por su parte, Colapinto vio aún más comprometida una carrera ya complicada y terminó en el 14° lugar.
La polémica creció cuando los equipos comenzaron a revisar los datos de telemetría. Según trascendió, todos los pilotos involucrados tenían correctamente activado el limitador de velocidad, el sistema electrónico que impide superar el máximo permitido en la calle de boxes.
La explicación del conflicto estaría vinculada a una modificación realizada esta temporada en el pitlane de Mónaco. La incorporación del futuro equipo Cadillac obligó a extender el carril de boxes, generando una pequeña curva en la entrada. De acuerdo con distintos análisis técnicos, varios pilotos trazaron una línea más corta dentro de ese sector, recorriendo menos distancia de la que el software de la FIA tiene programada para calcular la velocidad promedio.
Como consecuencia, el sistema detectó automáticamente registros superiores al límite reglamentario, pese a que los monoplazas no habrían acelerado por encima de los 60 km/h establecidos. En el caso de Gasly, las mediciones marcaron excesos de apenas 1 km/h y 0,4 km/h, mientras que otros pilotos fueron penalizados por diferencias todavía menores.
“Tras el resultado del Gran Premio de Mónaco de hoy, BWT Alpine Formula One Team puede confirmar que ha solicitado un Derecho de Revisión a la FIA tras las penalizaciones aplicadas por exceso de velocidad en el pit lane”, comunicó oficialmente la escudería.
La indignación se hizo sentir rápidamente entre los protagonistas. Gasly aseguró estar completamente convencido de haber respetado el límite de velocidad y cuestionó la fiabilidad del sistema utilizado para las mediciones.
“Estoy 200% seguro de que bajé la velocidad antes de la línea. Cuando tienes tres o cuatro equipos atrapados por exceso de velocidad, necesitan revisar exactamente qué está pasando porque simplemente no es correcto”, afirmó el piloto francés.
George Russell también apuntó contra el sistema de control. “Claramente hay un problema en el software”, sostuvo el británico, mientras que Lewis Hamilton fue igual de contundente al señalar: “No estaba excediendo la velocidad. He hecho esta entrada a boxes durante años. Activé el limitador inmediatamente. Es un tema de la distancia del sector que la FIA realmente necesita investigar”.
Desde McLaren, el director Andrea Stella coincidió en que la configuración del nuevo sector de boxes pudo haber inducido al error del sistema de medición. Aunque la FIA sostiene que había advertido previamente a los equipos sobre la necesidad de no recortar la trayectoria en esa zona, la dureza de las sanciones por diferencias prácticamente imperceptibles abrió un fuerte debate sobre la aplicación del reglamento y el criterio de los comisarios.
Mientras Kimi Antonelli celebró la victoria en las calles de Montecarlo, Alpine concentra ahora sus esfuerzos en revertir una decisión que considera injusta.

