El reconocido infectólogo Hugo Pizzi (M.N. 54.101) analizó en una entrevista exclusiva con T5 Satelital la compleja situación sanitaria que atraviesa un buque en el Océano Atlántico, donde se detectó un brote de hantavirus que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
Ante la emergencia, Argentina envió 2.500 pruebas de diagnóstico para colaborar en la identificación de casos en una situación que ya lleva más de tres semanas sin una resolución definitiva.
La variante “Andes” y el contagio entre personas
Pizzi explicó en Buen Día Noticias que la cepa involucrada, denominada “Andes”, presenta una particularidad que la diferencia de otras variantes del mundo: la capacidad de transmisión entre seres humanos.
Este hallazgo científico, desarrollado a partir de investigaciones posteriores al brote registrado en Epuyén en 2018 y liderado por la Universidad Nacional de Córdoba, es hoy una referencia clave en el asesoramiento internacional que el especialista brinda a medios como CNN y Al Jazeera.
“Esta gente se contaminó en tierra, subió al barco en período de incubación y, una vez adentro, el virus empezó a saltar de hombre a hombre. No hay ratones en el barco; es contagio interhumano”, explicó el infectólogo.
Críticas a la respuesta internacional
El especialista cuestionó la respuesta de la comunidad internacional ante la emergencia sanitaria del buque, señalando que varios países negaron el ingreso del navío a sus puertos por temor al contagio, lo que dejó a la tripulación en una situación de aislamiento extremo.
Además, advirtió sobre el impacto psicológico que atraviesan los pasajeros: “Están viviendo un cuadro de angustia y terror inimaginable. Se necesita asistencia psiquiátrica urgente, no solo infectológica”, sostuvo.
Síntomas, riesgos y detección temprana
El hantavirus comienza con síntomas similares a un cuadro gripal severo, como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares, pero puede evolucionar rápidamente hacia un colapso cardiopulmonar.
El infectólogo remarcó que no existe vacuna ni tratamiento específico, por lo que la rapidez en la consulta médica resulta determinante para la supervivencia del paciente.
“La consulta inmediata ante los primeros síntomas permite internar y estabilizar al paciente, lo que mejora de forma significativa el pronóstico”, explicó.
Origen del virus y transmisión inicial
Pizzi recordó que el reservorio natural del hantavirus es el ratón colilargo, presente en zonas andinas. El contagio inicial suele producirse al inhalar partículas contaminadas provenientes de heces u orina del roedor, especialmente en tareas de limpieza en galpones o espacios cerrados sin protección adecuada.
La entrevista concluyó con un reconocimiento al rol de la ciencia argentina, que actualmente participa en la elaboración de protocolos internacionales para el manejo de esta enfermedad y su control en contextos críticos como el que atraviesa el buque en el Atlántico.

