La crecida del río Paraná genera una situación crítica en la Isla Apipé y en la localidad de Ituzaingó, donde los habitantes enfrentan evacuaciones, dificultades para resguardar sus animales y pérdidas económicas ante el avance del agua.
En diálogo con T5 Satelital, el periodista Carlos Sosa describió el impacto de la emergencia y denunció que algunos particulares aprovechan la vulnerabilidad de los isleños para cobrar precios exorbitantes por los traslados de mercadería y carga. Mientras los organismos de emergencia coordinan tareas de asistencia, el nivel del río continúa en ascenso y crece la preocupación por los efectos del fenómeno de El Niño.
Uno de los datos más preocupantes es la cantidad de familias que debieron abandonar sus hogares. De acuerdo con el último informe de Defensa Civil mencionado durante la entrevista, unas 15 familias, que reúnen a 35 personas, fueron evacuadas y relocalizadas en salones municipales de la isla. Entre los afectados se encuentran productores y sus familiares, que debieron dejar sus viviendas ante el avance del agua y las dificultades para permanecer en las zonas comprometidas.
La crecida también afectó la infraestructura utilizada por los pobladores para trasladarse hacia el continente. El puerto de San Antonio quedó bajo el agua, por lo que fue necesario trasladar el embarcadero de lanchas unos 200 metros hacia tierra firme. La situación complica la circulación de personas y el transporte de mercadería, en un contexto en el que los habitantes necesitan movilizar sus pertenencias, resguardar sus bienes y sostener sus actividades cotidianas.

