Frente a los pronósticos que confirman la presencia del fenómeno climático “El Niño”, los gobernadores y equipos técnicos de las provincias de Corrientes, Chaco, Misiones y Entre Ríos ya pusieron en marcha una agenda de coordinación y prevención. El objetivo central es anticiparse a los posibles impactos hídricos y estructurales que históricamente genera este evento en la región del NEA.
Para echar luz sobre el panorama real que le espera a la cuenca del Plata, el programa Agenda dialogó con el ingeniero hídrico e investigador de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Hugo Rohrmann, quien llamó a la preparación activa pero sin caer en alarmas innecesarias.
El invierno da tregua, pero la alerta real arranca en octubre
El especialista explicó que, actualmente, el calentamiento anómalo ya es un hecho en el océano Pacífico Ecuatorial —la mayor superficie evaporante del planeta—, lo cual altera los patrones de lluvias a nivel global. Para nuestra región, esto se traduce en un 90% de probabilidades de afectación directa en las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay.
Sin embargo, Rohrmann trajo tranquilidad respecto a los meses inmediatos:
“Estamos transitando la temporada seca del invierno. Lo que se espera para julio, agosto y septiembre no va a modificar sustancialmente las condiciones actuales, pero el escenario cambiará a partir de octubre, cuando comience la temporada fuerte de precipitaciones y el impacto se empiece a sentir con fuerza”.
Un fenómeno largo: La mirada puesta en el verano y principios de 2027
Uno de los puntos más preocupantes del informe técnico es la duración que proyectan los modelos internacionales. Se estima que el fenómeno de “El Niño” extenderá su actividad hasta los primeros meses de 2027.
Haciendo un paralelismo con el histórico y destructivo “Niño” de 1998, el ingeniero advirtió que los picos máximos de inundaciones y crecidas de los ríos no se dan al inicio del proceso. Por el contrario, suelen consolidarse hacia los meses de marzo, abril o mayo, producto de la saturación del suelo tras meses de lluvias acumuladas.
En esa misma línea, el investigador de la UNNE adelantó que los reportes meteorológicos de Brasil ya encienden algunas luces amarillas: para este trimestre, el vecino país prevé precipitaciones por encima de lo normal en las altas cuencas del río Uruguay y del río Iguazú, cuyas aguas desembocan directamente en el cauce del Paraná.
El llamado a informarse por canales oficiales
Ante la sensibilidad que generan estos pronósticos en la población ribereña y productiva de Corrientes y Chaco, Rohrmann enfatizó la necesidad de evitar la desinformación y los rumores.
“Tanto el Servicio Meteorológico Nacional como los organismos de Brasil trabajan con previsiones climáticas a tres meses vista. Nadie puede saber hoy con precisión quirúrgica a qué localidad exacta va a golpear más fuerte una tormenta en diciembre”, aclaró. Por este motivo, recomendó a la ciudadanía seguir estrictamente los reportes diarios del SMN, las defensas civiles locales y las administraciones hídricas provinciales, quienes poseen las herramientas de monitoreo en tiempo real.

