
Cada 25 de febrero se conmemora el natalicio del General José de San Martín, nacido en 1778 en Yapeyú, una pequeña localidad correntina que vio nacer a quien se convertiría en el máximo héroe de la independencia argentina y una de las figuras más trascendentales de la historia de América Latina. Su vida, marcada por el coraje, la estrategia y el compromiso con la libertad, lo consagró como el correntino más importante de todos los tiempos y un símbolo de lucha por la emancipación de los pueblos.
San Martín dedicó su existencia a la causa de la independencia. Tras formarse militarmente en Europa, regresó al Río de la Plata con un objetivo claro: liberar a su patria y al continente del dominio colonial. Su liderazgo fue decisivo en la organización del Ejército de los Andes y en una de las gestas más admiradas de la historia militar mundial, el Cruce de los Andes, una hazaña que permitió liberar Chile y posteriormente avanzar hacia Perú, consolidando la independencia sudamericana.
Su valentía no solo se expresó en el campo de batalla, sino también en su firme convicción de anteponer la libertad y el bienestar de los pueblos por sobre cualquier interés personal. San Martín rechazó honores y privilegios, y eligió el camino del sacrificio, guiado por principios de honor, disciplina y compromiso con la causa emancipadora.
Para Corrientes, su figura representa el orgullo de haber dado al continente uno de sus mayores libertadores. Su nacimiento en Yapeyú marcó el inicio de una historia que trascendió fronteras y generaciones, dejando una huella imborrable en la identidad argentina y americana.
Hoy, a más de dos siglos de su nacimiento, el legado del General San Martín permanece vigente como ejemplo de patriotismo, valentía y heroísmo. Su nombre continúa siendo sinónimo de libertad, y su gesta recuerda que la independencia fue posible gracias al coraje de hombres y mujeres que, como él, dedicaron su vida a construir una América libre y soberana.

