En una íntima y emotiva entrevista para el programa “Hablemos de Carnaval”, la reconocida conductora y bailarina Virginia Acosta repasó su trayectoria de casi dos décadas en la máxima fiesta de los correntinos. Considerada por muchos como la “Reina de Reinas”, Acosta hizo un recorrido por su historia, sus desafíos personales y su presente como embajadora de la comparsa del “Axé”, Arandú Beleza.
Un camino de 18 años y múltiples colores
Con la solvencia que le dan sus 18 años de trayectoria, Virginia recordó sus inicios y los hitos que marcaron su carrera. Su nombre está indisolublemente ligado a Arandú Beleza, comparsa donde se consagró Reina del Carnaval en cinco oportunidades, un récord que la posiciona como una figura histórica de la festividad.
Sin embargo, su paso por el Corsódromo “Nolo Alías” ha sido versátil:
Arandú Beleza, su cuna carnavalera y donde hoy brilla como embajadora, representando actualmente conceptos de gran profundidad espiritual y artística.
También recordó con cariño su paso por “la esplendorosa”, destacando la calidez de la gente de Copacabana.
Su participación como invitada en la comparsa del “Gallo” fue uno de los momentos más comentados de los últimos años, un cambio que, según explicó, nació de la invitación de amigos desde Sapucay y del deseo de disfrutar el carnaval desde una nueva perspectiva tras superar importantes retos de salud.
Familia, amigos y el motor del turismo
Durante la charla, Virginia se mostró visiblemente conmovida al hablar del apoyo incondicional de su familia y sus amigos. Para la bailarina, el carnaval no es solo un despliegue de plumas y lentejuelas, sino un proyecto de vida que requiere una red de contención emocional sólida.
Acosta aseguró que el carnaval es un motor turístico invaluable para Corrientes, pero sobre todo es cultura viva que se transmite de generación en generación, subrayando la trascendencia de la fiesta como una industria que genera trabajo y visibilidad internacional para la provincia.
Más que una comparsera: Resiliencia y fe
Más allá de su rol en la calzada, Virginia Acosta ha demostrado ser un ejemplo de resiliencia. En la web y en sus redes sociales, sus seguidores destacan frecuentemente su valentía tras haber superado una cirugía por un tumor cerebral hace unos años, regresando al carnaval con una energía renovada.
Además, se ha caracterizado por su compromiso con la identidad cultural, enfrentando con altura debates sobre sus representaciones artísticas (como su recordada interpretación de la deidad Oxum), siempre abogando por el respeto y la difusión de la cultura desde el arte.
Actualmente, como figura central de Arandú Beleza, Virginia sigue demostrando por qué es una de las embajadoras más queridas: combina profesionalismo, una sonrisa inconfundible y un amor profundo por el “sentimiento comparsero” que late en cada noche de corso.

