En el marco del Día del Amigo, la reconocida alquimista y especialista Natalia Barrera pasó por los micrófonos de BDN para desglosar qué hay detrás de los vínculos afectivos más allá de la simple cotidianidad. La profesional definió a la amistad como un “antidepresivo natural” y brindó herramientas clave para detectar cuándo un lazo es genuino o cuándo se ha convertido en una carga tóxica.
Durante la entrevista, Barrera clasificó las relaciones en tres grandes categorías: las de interés o utilidad (nacidas del entorno laboral o escolar), las de placer (unidas por pasiones específicas como el fútbol) y las llamadas amistades de virtud. Estas últimas, según explicó, son las más difíciles de hallar: “Son un verdadero regalo. Es donde no existen los personajes, se muestra la esencia pura y uno sabe que el otro está ahí sin juzgar”.
El verdadero test: ¿En las buenas o en las malas?
Contrario a la creencia popular de que los amigos se conocen en la adversidad, la especialista pateó el tablero y aseguró que el verdadero examen de la amistad ocurre durante el éxito.
“Nosotros, los argentinos, somos naturalmente ayudadores y nos sale fácil estar cuando el otro está mal. Pero la realidad se mide cuando te empieza a ir bien”, analizó Barrera. En ese sentido, advirtió sobre la presencia de los “vampiros energéticos” o perfiles basados en la victimización y la envidia, que tienden a alejarse o a no reconocer el esfuerzo ajeno cuando llega el brillo personal. “Si la charla es una monohistoria de dramas donde no hay reciprocidad, es momento de poner límites”, sentenció.
Un escudo para la salud mental
Desde una perspectiva neurocientífica, la alquimista alertó que el alarmante incremento de cuadros de ansiedad y depresión en la sociedad moderna está directamente ligado al aislamiento y al descuido de estos vínculos. Salir de la rutina familiar o laboral para reírse y compartir con pares genera nuevas conexiones neuronales, eleva la autoestima y fortalece el sistema inmunológico.
Al ser consultada sobre si es posible la amistad entre el hombre y la mujer, Barrera no dudó: “Sí, totalmente, porque la amistad es una forma de amor. De hecho, el amor de pareja ideal es el que se construye sobre una base de amistad”, agregando que este mismo principio debería regir a las separaciones maduras en pos del bienestar común.
El “riego diario” en tiempos de pantalla
Sobre el cierre, Natalia Barrera dejó un mensaje reflexivo para toda la audiencia de la región, comparando los lazos afectivos con una planta que exige cuidado constante.
A pesar de las exigencias horarias de la vida adulta, la especialista instó a aprovechar las herramientas digitales no como una barrera, sino como un puente: “Hoy un mensaje a la noche o un simple meme para reírse no cuesta nada. Son cinco minutos que alimentan la reciprocidad. Si queremos a esos amigos en nuestras vidas, no nos tenemos que olvidar de ellos”.

