
La ex diputada nacional Sandra Mendoza falleció este miércoles a los 60 años, tras permanecer internada en estado crítico en una clínica privada de la Ciudad de Buenos Aires. Su muerte fue confirmada en pleno debate de la reforma laboral en el Senado por la senadora Juliana Di Tullio, quien solicitó un minuto de silencio para homenajearla.
“Ni bien se inició la sesión tuvimos una noticia muy triste, el fallecimiento de una compañera y una amiga en términos personales. Alguien a quien el Chaco quiere mucho, independientemente de su pertenencia política”, expresó Di Tullio en el recinto, al recordar a Mendoza, quien fue diputada nacional durante ocho años y compartió banca con varios de los legisladores presentes.
El fallecimiento de la dirigente generó un profundo impacto en el ámbito político y social del Chaco, donde su figura se consolidó a lo largo de más de tres décadas de militancia. A través de un comunicado, el Partido Justicialista chaqueño despidió a Mendoza y destacó su trayectoria: “Estuvo marcada por el compromiso con las causas que defendió y por la firme convicción de trabajar por el bienestar de los chaqueños”. En el mismo mensaje, el PJ expresó su acompañamiento a sus hijas, Guillermina y Jorgelina, fruto de su matrimonio con el exgobernador Jorge Capitanich, vínculo que se disolvió en 2009.
También se multiplicaron los mensajes de despedida a nivel nacional. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner la recordó como una “gran compañera” y una “guerrera de la vida”, mientras que el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, manifestó su pesar: “Más allá de las diferencias políticas, su paso por la vida pública forma parte de la historia institucional del Chaco. Acompaño a su familia y seres queridos en este momento de dolor”.
Mendoza se encontraba internada desde hacía varios días en terapia intensiva, bajo monitoreo permanente del equipo médico. En los últimos días permaneció entubada, con pronóstico reservado. Personas cercanas señalaron que había sufrido una lesión en las vértebras que le provocó daños en la médula espinal, a lo que se sumaron complicaciones derivadas de su diabetes, cuadro que terminó agravando su estado de salud pese a los esfuerzos médicos y el acompañamiento familiar.
Nacida el 20 de abril de 1963 en Presidencia Roque Sáenz Peña, Sandra Mendoza fue la cuarta de cinco hijos de Guillermo Mendoza, ex ministro de la Suprema Corte provincial, y Tita Fernández. Se formó como kinesióloga en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), donde inició su militancia en la Juventud Universitaria Peronista. Allí conoció a Jorge Capitanich, con quien se casó en 1990 y tuvo dos hijas.
Su trayectoria política estuvo atravesada por un fuerte compromiso con la salud pública y la defensa de los derechos sociales. Fue diputada provincial, luego se desempeñó en la Casa de la Provincia del Chaco en Buenos Aires y en 2007 asumió como ministra de Salud provincial, desde donde impulsó políticas de accesibilidad y mejoras en la red sanitaria. Ese mismo año fue electa diputada nacional por el Frente para la Victoria, banca que renovó en 2013.
En el Congreso promovió iniciativas vinculadas a la protección de la infancia y la seguridad, entre ellas el proyecto que incorporó la figura del “agente encubierto” en la lucha contra redes de pedofilia dentro de la Ley de Delitos Informáticos. También presentó proyectos sobre reconocimiento de la labor docente, menús aptos para celíacos, tarifas diferenciadas para centros culturales, la incorporación del femicidio al Código Penal y la reforma del Consejo de la Magistratura.
Referente del peronismo chaqueño y de los espacios de mujeres, Sandra Mendoza mantuvo una activa participación en la vida pública aun después de finalizar su mandato legislativo. Su figura deja una huella profunda en la historia política del Chaco y en la militancia justicialista de alcance nacional.

