El reconocido músico y poeta correntino recibió el máximo honor durante la clausura de la Fiesta Nacional del Chamamé, en un emotivo homenaje que exaltó su legado cultural y su profundo vínculo con el pueblo.
La clausura de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé tuvo un momento cumbre con el homenaje a Mario Bofill, quien fue consagrado como el primer “Prócer del Chamamé” en una ceremonia cargada de emoción sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero. El reconocimiento destacó la trascendencia de su obra artística y su rol fundamental en la construcción de la identidad cultural correntina.
Durante el acto, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, hizo entrega del decreto que declara a Bofill “Personalidad Distinguida de la Provincia en el ámbito de la cultura”, en reconocimiento a su vasta trayectoria como compositor, poeta e intérprete del chamamé. Asimismo, se le otorgó la distinción de “Primer Prócer del Chamamé”, un honor reservado a figuras de alto valor cultural que representan el sentir profundo de su pueblo.
El reconocimiento incluyó una medalla especialmente diseñada por el prestigioso orfebre Juan Carlos Pallarols, símbolo de un legado artístico que ha logrado trascender generaciones y fronteras regionales. Las composiciones de Bofill, profundamente arraigadas en la historia y la sensibilidad del Litoral, lo han convertido en uno de los juglares más queridos del género.
El homenaje concluyó con un prolongado aplauso del público chamamecero, que celebró y agradeció la obra de un artista que supo poner en palabras y melodías el alma correntina. De este modo, la Fiesta Nacional del Chamamé formalizó un reconocimiento largamente sentido: el de un creador cuya música forma parte viva de la memoria colectiva.

