La Selección Argentina volvió a demostrar su jerarquía y se clasificó a la final del Mundial 2026 tras derrotar por 2 a 1 a Inglaterra en un intenso encuentro disputado en Atlanta. El conjunto de Lionel Scaloni revirtió un resultado adverso y ahora buscará defender el título frente a España, el próximo domingo desde las 16 en New Jersey.
El partido comenzó con un golpe para la Albiceleste. Anthony Gordon abrió el marcador para Inglaterra luego de capitalizar una desatención defensiva de Nahuel Molina. Sin embargo, lejos de desordenarse, Argentina reaccionó rápidamente, asumió el protagonismo y arrinconó a un rival que optó por replegarse y proteger la ventaja.

Con Lionel Messi como conductor y asistidor, el seleccionado nacional encontró los caminos para dar vuelta el resultado. Enzo Fernández marcó el empate y Lautaro Martínez selló la remontada, ambos tras habilitaciones del capitán argentino, que volvió a ser decisivo en un partido de máxima exigencia.
La clasificación adquirió además un significado especial por el clima que rodeó la semifinal. En los días previos, varios exfutbolistas ingleses, entre ellos Joe Cole, Gary Neville y Wayne Rooney, habían realizado declaraciones que generaron repercusión. Desde el plantel argentino, sin embargo, eligieron no responder públicamente. Incluso, Scaloni insistió en la conferencia de prensa que se trataba “solo de un partido”.
Pero una vez consumada la victoria, hubo un gesto que trascendió lo deportivo. En plena celebración con los hinchas, Lisandro Martínez, Giovani Lo Celso y Cristian “Cuti” Romero desplegaron una bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas”, que había sido acercada desde la tribuna.
Mientras los jugadores cantaban y festejaban junto a los miles de argentinos presentes en el estadio, la bandera fue exhibida primero frente a los simpatizantes y luego sobre el césped por Lo Celso, dejando una de las imágenes más emblemáticas de una noche que quedará marcada por la clasificación a una nueva final mundialista.

