El presidente de la Federación Económica de Corrientes, Guillermo Basabe, analizó la crítica situación del sector PyME frente a la pérdida del poder adquisitivo y el aumento de los costos operativos.
El panorama para el sector comercial de la provincia atraviesa uno de sus momentos más complejos. En una reciente entrevista con 47 Millones, Guillermo Basabe, presidente de la Federación Económica de Corrientes (FEC), advirtió sobre el impacto directo que la retracción del consumo está teniendo sobre la sostenibilidad de los negocios locales.
Menos ventas y mayores costos
Según Basabe, la principal preocupación radica en la caída sostenida de las ventas minoristas, un fenómeno impulsado por la erosión de los ingresos frente a la inflación. Esta disminución en la actividad no solo afecta la rentabilidad, sino que dificulta el cumplimiento de las obligaciones básicas de los comerciantes.
“El desafío actual no es solo vender, sino sobrevivir a una estructura de costos que no da tregua”, señaló el referente empresarial. Entre los puntos críticos mencionados se encuentran:
- El incremento en los cánones de alquileres comerciales.
- El fuerte impacto de las tarifas de servicios públicos.
- La presión por mantener los puestos de trabajo en un contexto de incertidumbre.
El rol de las PyMEs
Desde la FEC subrayan que las pequeñas y medianas empresas son el motor del empleo en la región y que, ante la crisis actual, se requieren herramientas de alivio. Basabe destacó la importancia de fomentar líneas de financiamiento accesibles y programas de promoción que incentiven el gasto de los consumidores para evitar el cierre de locales.
Perspectivas a futuro
Si bien el escenario es desafiante, el sector empresarial se mantiene expectante ante posibles medidas que logren estabilizar las variables macroeconómicas. Por el momento, la prioridad para los comerciantes correntinos es la eficiencia operativa y la búsqueda de estrategias creativas para sostener el flujo de clientes en un mercado interno debilitado.

