El piloto argentino deberá largar desde el fondo en la carrera del fin de semana tras arrastrar sanciones pendientes e incorporar un nuevo motor de combustión en su monoplaza.
Franco Colapinto afronta un fin de semana exigente para la próxima fecha de la Fórmula 1. La FIA confirmó una penalización total de 15 posiciones en la grilla de salida, compuesta por los 5 puestos que arrastraba desde el incidente en Bakú y 10 lugares adicionales tras el cambio en el motor de combustión interna de su Alpine.
Ante esta situación, la escudería modificó su estrategia para las prácticas libres: en lugar de buscar tiempos rápidos a una vuelta, Colapinto concentró su trabajo en rodar con tanques llenos y probar la durabilidad de los neumáticos.
El asfalto abrasivo del trazado y las altas temperaturas prometen un importante nivel de degradación en las gomas y varias paradas en boxes, por lo que el foco del equipo estará en gestionar el ritmo de carrera e intentar avanzar posiciones durante el domingo.

