En el marco de un nuevo aniversario del movimiento Ni Una Menos, un informe del Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven expuso cifras alarmantes sobre la violencia de género en Argentina. Según el relevamiento, en el país se registra un femicidio cada 31 horas y el 76% de las víctimas tenía menos de 15 años, una realidad que evidencia la persistencia de una problemática que, lejos de disminuir, continúa agravándose.

La fecha remite al femicidio de Chiara Páez, la adolescente de 14 años asesinada por su novio en 2015 en la localidad santafesina de Rufino, crimen que impulsó el nacimiento de Ni Una Menos. Once años después, los datos reflejan que la violencia extrema contra mujeres, niñas y adolescentes sigue siendo una deuda pendiente. En los últimos días, el caso de Agostina Vera volvió a conmover al país y puso en evidencia las falencias de los mecanismos de prevención y protección.
De acuerdo con el informe, el 30% de las víctimas tenía entre 0 y 5 años, el 19% entre 6 y 10 años y el 27% entre 11 y 15 años. Estas cifras muestran que las infancias y adolescencias concentran la mayor parte de los casos registrados.
El estudio también revela una diferencia significativa respecto de los femicidios de mujeres adultas. Mientras que en estos últimos los agresores suelen ser parejas o exparejas, en el caso de niñas y adolescentes el 34,6% de los femicidas pertenecía al entorno familiar. Esto implica que más de un tercio de los crímenes ocurrieron en espacios que deberían garantizar cuidado y protección, dificultando las posibilidades de denuncia o búsqueda de ayuda por parte de las víctimas.
A más de una década de la primera movilización de Ni Una Menos, las organizaciones feministas advierten que las estadísticas continúan reflejando la urgencia de fortalecer las políticas públicas de prevención, asistencia y protección para mujeres, niñas y adolescentes en todo el país.

