En una entrevista profundamente conmovedora, los excombatientes Juan Valiente y Miguel Valenzuela visitaron Agenda para compartir sus vivencias a más de cuatro décadas del conflicto del Atlántico Sur. Lejos de los libros de estrategia militar, los veteranos pusieron el foco en el factor humano y en la resiliencia del soldado correntino.
Durante la charla, se reconstruyó el camino desde el desconcierto inicial hasta la cruda realidad de la guerra, dejando definiciones contundentes sobre lo que significó defender la soberanía argentina.
La identidad como escudo
Uno de los momentos más destacados del relato fue la mención al “espíritu correntino”. Valiente y Valenzuela explicaron cómo el idioma guaraní se convirtió en una herramienta táctica y emocional: no solo servía para comunicarse sin que el enemigo entendiera (en caso de interceptaciones), sino que funcionaba como un código de hermandad que los mantenía unidos frente al frío y la humedad extrema de las trincheras.
“El compañerismo y nuestras costumbres fueron lo que nos permitió resistir cuando los suministros flaqueaban”, recordaron los veteranos al hablar de las dificultades logísticas y la falta de alimentos.
El combate y la “desmalvinización”
Los protagonistas no evitaron los temas más duros: el miedo real ante un enemigo con superioridad tecnológica y el sonido constante de las alertas que marcaban la vida en las islas. Sin embargo, recalcaron que el dolor más persistente no fue el de la guerra, sino el del regreso.
Relataron el proceso de “desmalvinización” que sufrieron al volver al continente, enfrentando un silencio impuesto y una lucha de años para lograr el reconocimiento histórico y social que hoy, afortunadamente, la provincia de Corrientes abraza con orgullo.
Un mensaje para el futuro
Hacia el final de la entrevista, ambos coincidieron en que su misión actual es pedagógica. Instaron a las nuevas generaciones a acercarse a los protagonistas para conocer la historia de primera mano.
“Mantener viva la memoria es el mejor homenaje para los que quedaron allá”, concluyeron, reafirmando que Malvinas es una causa que se lleva en el cuerpo y en el alma, pero sobre todo, en la memoria colectiva del pueblo correntino.

