La Legislatura del Chaco aprobó este lunes el marco normativo del Régimen de Inversiones para la provincia del Chaco (RINI), una iniciativa que busca promover la radicación y expansión de empresas, incentivar nuevas inversiones y favorecer la generación de puestos de trabajo en el sector privado.
La sanción del régimen estuvo acompañada por un intenso debate entre oficialismo y oposición, principalmente en torno al alcance de los beneficios previstos y a su capacidad real para generar nuevas inversiones en un contexto marcado por las dificultades financieras que atraviesan las micro, pequeñas y medianas empresas chaqueñas.
Durante el tratamiento del proyecto, el diputado provincial Nicolás Slimel cuestionó los resultados que, a su entender, tuvieron hasta el momento otros esquemas de incentivo a las inversiones. En ese sentido, tomó como referencia el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), vigente a nivel nacional, y sostuvo que durante el período de aplicación del régimen no se registraron proyectos de ese tipo en la provincia del Chaco.
Uno de los principales puntos planteados por el legislador estuvo relacionado con los beneficios financieros contemplados en el nuevo régimen. Según explicó, para el Gran Resistencia, donde se concentra aproximadamente el 70% de la actividad económica provincial, la iniciativa contempla una reducción de 1,5 puntos porcentuales en las tasas de interés.
A modo de ejemplo, Slimel señaló que para un préstamo de $100 millones, ese beneficio implicaría un ahorro mensual cercano a los $76.000. Desde su perspectiva, el monto resulta insuficiente para modificar las decisiones de inversión de una empresa, especialmente frente al nivel de los costos operativos actuales.
El diputado también puso el foco en la situación financiera de las empresas que ya desarrollan sus actividades en la provincia. De acuerdo con los datos mencionados durante su intervención, unas 173.000 personas atraviesan actualmente situaciones de irregularidad financiera en el Chaco.
En ese marco, planteó que la política de promoción de inversiones debería contemplar no solo la llegada de nuevos capitales, sino también herramientas destinadas a sostener a los comercios, industrias y empresas que ya generan actividad económica y empleo en el territorio provincial.
Con la aprobación del RINI, el Poder Ejecutivo chaqueño deberá avanzar ahora con la reglamentación y puesta en marcha del régimen. La iniciativa establece un esquema de incentivos destinado a acompañar nuevos proyectos de inversión y la expansión de emprendimientos existentes, mientras que desde la oposición se planteó la necesidad de fortalecer los beneficios y sumar medidas de asistencia para el entramado productivo local.
El debate sobre la implementación del régimen continuará ahora fuera del recinto, con la expectativa puesta en cómo se traducirán los incentivos previstos en nuevas inversiones, generación de empleo y sostenimiento de las empresas que actualmente operan en la provincia.

