El Gobierno nacional analiza la posibilidad de declarar un asueto administrativo o un feriado nacional una vez finalizada la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. La medida aún no fue definida y forma parte del operativo que se prepara para el eventual regreso de la Selección argentina al país, independientemente del resultado del partido.
Fuentes oficiales indicaron que la decisión dependerá de varios factores, entre ellos la fecha de arribo del plantel, el aeropuerto elegido para el regreso y el tipo de celebración que finalmente acepten los jugadores junto a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

En la Casa Rosada toman como antecedente lo ocurrido tras la consagración en el Mundial de Qatar 2022, cuando el entonces gobierno de Alberto Fernández decretó feriado nacional para acompañar los festejos por la obtención del título. Sin embargo, aclararon que esa experiencia sirve únicamente como referencia y que la medida que eventualmente se adopte podría ser diferente.
El Ejecutivo aún debe definir si optará por un feriado nacional, que alcanza tanto al sector público como al privado, o por un asueto administrativo, que tendría un alcance más limitado y podría circunscribirse a organismos del Estado.
Mientras tanto, distintas áreas del Gobierno avanzan en la planificación del operativo de recepción del plantel. Para ello ya comenzaron las conversaciones con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de coordinar los dispositivos de seguridad y circulación en caso de que se realice un festejo masivo en Plaza de Mayo o en las inmediaciones de la Casa Rosada.
Uno de los aspectos que todavía resta resolver es el aeropuerto por el que arribará la delegación. Las alternativas son Ezeiza o Aeroparque, una definición clave para organizar los corredores de tránsito, los cortes de calles y los traslados. Si el recorrido incluye municipios bonaerenses, también será necesaria la participación de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
La planificación incorpora además a la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que trabaja en la evaluación preventiva de posibles concentraciones masivas, puntos sensibles y coordinación entre las distintas jurisdicciones involucradas.
En paralelo, el Gobierno busca definir la forma en que realizará el ofrecimiento institucional a la Selección. Aunque persisten diferencias entre la administración nacional y la conducción de la AFA, desde el Ejecutivo aseguran que esa situación no interferirá con el operativo previsto para recibir al plantel.
En ese marco, el presidente Javier Milei mantiene la disposición de poner la Casa Rosada a disposición de los futbolistas si deciden saludar a los hinchas desde el balcón. La intención oficial es que, de concretarse esa imagen, el edificio permanezca sin presencia de funcionarios políticos y que el protagonismo sea exclusivamente de los jugadores y el público.
La decisión sobre un eventual asueto o feriado también tendrá impacto en la agenda legislativa prevista para la semana posterior a la final, cuando el Gobierno pretende retomar el tratamiento de distintos proyectos en el Congreso.
Por el momento, la única definición oficial es que la medida continúa bajo análisis y que será resuelta una vez que se conozcan el resultado de la final, la fecha de regreso de la Selección y el esquema definitivo para su recibimiento en el país.

