En el marco de la Semana Mundial de la Actividad Física, el Dr. Alejandro Amarilla advirtió que el 80% de la población mundial no se mueve lo suficiente. Destacó que el entrenamiento de fuerza es vital para alcanzar una longevidad saludable.
“El movimiento no es solo salud, es parte de la biología de nuestro cuerpo”. Con esta premisa, el Dr. Alejandro Amarilla, referente del Instituto de Cardiología de Corrientes, hizo un llamado a la comunidad para reintegrar la actividad física en la vida cotidiana como una herramienta preventiva y terapéutica fundamental.
Una crisis de movimiento
Según el especialista, la humanidad atraviesa un pico de sedentarismo que afecta al 80% de la población. Esta falta de movimiento está directamente vinculada con la mayoría de las consultas médicas actuales: sobrepeso, hipertensión, diabetes, estrés y síndrome metabólico.
“Evolucionamos durante millones de años en movimiento para sobrevivir; al quitárselo al cuerpo, aparecen las enfermedades”, explicó Amarilla. El médico destacó que la actividad física activa las mioquinas, pequeñas partículas liberadas por los músculos que funcionan como agentes sanadores para todo el organismo.
El ejercicio como reemplazo de fármacos
Uno de los puntos más destacados por el cardiólogo fue la capacidad del ejercicio para actuar como medicina. En muchos casos, un plan de actividad programada y una dieta saludable pueden reducir la dosis de medicamentos crónicos e incluso, en casos de diabetes de reciente inicio, lograr que la enfermedad retroceda.
“El ejercicio es la píldora que no se compra en la farmacia, pero que administrada en la dosis correcta puede evitar el uso de múltiples fármacos”, afirmó.
Nuevas recomendaciones: Más tiempo y más fuerza
El Dr. Amarilla señaló que los estándares han cambiado. Si antes se recomendaban 150 minutos semanales de actividad, hoy la sugerencia para combatir el estilo de vida actual es de 300 minutos semanales.
Además, subrayó que el entrenamiento aeróbico (caminar, correr, nadar) ya no es suficiente por sí solo:
- Entrenamiento de fuerza: Es clave para todas las edades, pero vital para los adultos mayores de 65 años para evitar la pérdida de masa muscular y prevenir caídas.
- Equilibrio y coordinación: Capacidades que se pierden con la edad y que deben entrenarse de forma funcional para garantizar la autonomía en la vejez.
Cómo empezar
Para aquellos que llevan mucho tiempo inactivos, la recomendación es la progresividad. Pequeños cambios como elegir la escalera sobre el ascensor o caminar hacia el trabajo son el primer paso.
Finalmente, el especialista invitó a la población a realizarse controles preventivos en el Centro de Calidad de Vida, donde se puede obtener una “prescripción de ejercicio” adaptada a las necesidades y condiciones físicas de cada individuo. “Estamos preparados genéticamente para movernos; solo hay que vencer el entorno que nos invita a estar quietos”, concluyó.

