La psicopedagoga Rosana Fleita, vicepresidenta del Colegio de Psicopedagogos del Chaco, analizó el impacto del acoso en las instituciones y brindó herramientas para que padres y docentes puedan intervenir a tiempo.
En una reciente entrevista brindada a Estudio 360, la licenciada Rosana Fleita abordó la compleja realidad del bullying escolar, una problemática que, aunque ha existido históricamente, hoy requiere un abordaje integral y urgente por parte de toda la sociedad. Según la especialista, el acoso se distingue de otras formas de violencia por tres ejes fundamentales: la intencionalidad de dañar, la prolongación en el tiempo y una marcada asimetría de poder entre los involucrados.
Las señales que los padres no deben ignorar
Fleita enfatizó que el entorno familiar es la primera línea de detección. “Hay cambios de humor, los chicos se vuelven irritables o pasan mucho tiempo encerrados sin querer interactuar”, explicó. Además, advirtió sobre la somatización: dolores de panza o cabeza recurrentes antes de ir a la escuela que suelen ser manifestaciones físicas de la ansiedad y el malestar emocional.
Uno de los puntos más crudos de la entrevista fue la mención a la denominada “ley del hielo”. Para la profesional, la exclusión total del grupo es “terrible y muy dura”, ya que atenta contra la necesidad básica de todo ser humano de pertenecer y ser aceptado.
El mito del “carácter” y la importancia de los límites
La psicopedagoga fue contundente al pedir que no se minimicen las denuncias de los niños con frases como “esto siempre existió” o “te va a formar el carácter”. Por el contrario, instó a los adultos a revisar cómo están acompañando a los jóvenes:
“Nuestros chicos, nativos digitales, pasan mucho tiempo hiperconectados pero incomunicados. Es responsabilidad de los adultos habilitar espacios de diálogo y fomentar actividades como el deporte, que enseñan disciplina y respeto al otro”.
Asimismo, señaló que la falta de límites en el hogar suele trasladarse al aula, dificultando la labor docente y la convivencia entre pares. “Si el chico no registra la autoridad en casa, difícilmente lo haga en la escuela”, afirmó.
¿Cómo actuar ante un caso detectado?
Ante la confirmación de un caso de acoso, la recomendación profesional es clara:
- Acercarse a la institución: Ir con disposición de trabajar en equipo, sin acusaciones directas, entendiendo que tanto el acosado como el acosador necesitan ayuda.
- Formalizar el reclamo: Si la escuela no brinda respuestas, se debe presentar una nota escrita para que quede constancia del hecho.
- Escalar el conflicto: Si no hay soluciones a nivel institucional, el sistema educativo prevé instancias superiores como supervisores y regionales.
Finalmente, Fleita recordó que el próximo 2 de mayo se conmemora el Día Internacional contra el Bullying, una fecha clave para visibilizar la problemática y trabajar en la prevención antes de que ocurran hechos trágicos. “Si damos herramientas defectuosas a nuestros jóvenes, los resultados serán defectuosos; debemos trabajar entre todos para una sociedad más justa y respetuosa”, concluyó.

