Durante el primer mes del año, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) intensificó los controles en rutas y accesos turísticos de todo el país y fiscalizó un total de 537.019 vehículos, en el marco del operativo de verano. Como resultado, se detectaron 2.002 alcoholemias positivas y se labraron 12.474 sanciones por diversas infracciones a la Ley de Tránsito.

El dato más preocupante del informe oficial fue que el test de alcoholemia más alto del mes se registró en la provincia de Corrientes, con un resultado de 3,05 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima de los límites permitidos y considerado un nivel de riesgo extremo para la conducción.
Además de los casos de alcohol al volante, los controles permitieron constatar que 2.453 vehículos circulaban sin la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). También se sancionó a 1.433 conductores por no utilizar el cinturón de seguridad y a 1.375 por falta de documentación obligatoria.
El relevamiento de la ANSV indicó, asimismo, que 899 vehículos circulaban sin patente o con la chapa tapada, mientras que otros 292 conductores fueron multados por exceso de velocidad, una de las conductas que más incide en la gravedad de los siniestros viales.
Como consecuencia de estas infracciones, se retuvieron 3.493 licencias de conducir y 752 vehículos. Los operativos se realizaron de manera diaria en 39 puntos estratégicos del país, incluyendo rutas nacionales y provinciales, autopistas y accesos a destinos turísticos, en coordinación con provincias y municipios.
Desde el organismo nacional remarcaron la necesidad de respetar las normas de tránsito y reforzar la conducción responsable, especialmente durante períodos de alto movimiento turístico. “El alcohol al volante sigue siendo una de las principales causas de siniestros viales graves”, señalaron, y subrayaron que los controles buscan reducir accidentes y salvar vidas en las rutas argentinas.

