La recuperación de la especie en el Iberá comenzó a reflejarse en nuevos registros dentro y fuera de las áreas protegidas. Especialistas aseguran que la expansión del territorio de los felinos explica su aparición en localidades donde hacía décadas no se los veía.

Los avistamientos de yaguaretés se multiplicaron en las últimas semanas en distintos puntos de Corrientes y volvieron a despertar el interés de vecinos, turistas y especialistas. Ejemplares fueron observados tanto en el Parque Iberá como en zonas rurales de Mburucuyá y Saladas, donde la presencia del mayor felino de América no se documentaba desde hacía casi 70 años.
Desde Rewilding Argentina señalaron que el fenómeno no responde a una situación extraordinaria, sino a la consolidación del programa de reintroducción de la especie. Con una población estimada en unos 50 yaguaretés viviendo en libertad en el ecosistema del Iberá, cada vez es más frecuente que algunos individuos amplíen sus recorridos en busca de alimento, nuevos territorios o parejas reproductivas.
La expansión de esos desplazamientos explica que los animales comiencen a aparecer fuera de las áreas protegidas, una situación que, según remarcan los especialistas, ya estaba prevista a medida que aumentara la población.

Un recorrido que sorprendió a varias localidades
Uno de los casos más comentados fue el de un yaguareté sin collar de monitoreo que primero fue detectado en el paraje Manantiales, en Mburucuyá, y días después reapareció en Saladas.
El 27 de julio, vecinos alertaron sobre su presencia, lo que motivó la suspensión preventiva de clases en algunas escuelas rurales. Al día siguiente, investigadores confirmaron huellas recientes en el predio de la Escuela N.º 187 “Ysopoyú”, donde instalaron cámaras trampa para monitorear los movimientos del felino.
Más tarde, entre el 30 y el 31 de julio, el ejemplar fue fotografiado en el patio de una vivienda en Saladas. Los especialistas indicaron que el animal simplemente atravesaba la zona y que no mostró comportamientos agresivos hacia las personas.
Mientras tanto, dentro del Iberá también se produjeron nuevos registros. La hembra Yasy fue vista caminando cerca de la Estancia Rincón del Socorro, donde se acercó a la zona de la hostería ante la presencia de turistas. Días después, un video de Porá recorriendo senderos del Parque Nacional Iberá volvió a viralizarse en redes sociales, sumándose a los habituales registros de Ombú, otro de los ejemplares nacidos en libertad.
Recomendaciones para convivir con la especie
Ante el incremento de los avistamientos, los equipos del programa Soy Guardián del Iberá reiteraron una serie de medidas para evitar riesgos y favorecer la conservación del yaguareté.
Entre ellas, aconsejan mantener siempre una distancia segura, no intentar acercarse ni alimentar al animal y permitir que continúe su recorrido sin interferencias. Si el felino permanece en el lugar, lo recomendable es retirarse por el mismo camino por el que se llegó.
Además, ante la presencia de un yaguareté o el hallazgo de huellas recientes, se solicita dar aviso a los equipos de monitoreo para que puedan realizar el seguimiento correspondiente y garantizar la seguridad tanto de las personas como del ejemplar.

