Quince años después de su última presentación en Corrientes, Iñaki Urlezaga volverá al escenario del Teatro Oficial Juan de Vera el próximo 1 de marzo con una gala que ya se perfila como uno de los grandes hitos culturales del año. La función principal será a las 20 y, debido a localidades agotadas y a la alta demanda, se agregó una segunda presentación a las 22 horas.
El espectáculo, titulado “Noche de Grandes Clásicos del Ballet Universal”, estará bajo la dirección artística del propio Urlezaga y marcará un reencuentro largamente esperado entre el artista y el público correntino. Desde la organización destacaron que la expectativa generada confirma la vigencia y el fuerte vínculo del bailarín con la provincia.
Según trascendió, el propio Urlezaga expresó su emoción ante la rápida respuesta del público, señalando que para cualquier artista resulta profundamente gratificante convocar a sala llena. También habría reflexionado sobre el paso del tiempo y la dimensión simbólica de regresar al principal coliseo provincial después de quince años.
El programa propone un recorrido por algunos de los momentos más emblemáticos del repertorio clásico. Incluirá el segundo acto de El lago de los cisnes, el intenso dúo de amor de Carmen adaptado al ballet, y el dramático final de La Traviata. También formarán parte de la gala la escena del balcón de Romeo y Julieta, la pieza “Melodía” y “Carnaval de Venecia”, estructurada bajo la tradición del gran pas de deux clásico.
De acuerdo con lo expresado por el bailarín en otras presentaciones, la idea de llevar grandes clásicos durante la temporada de verano no estuvo exenta de dudas iniciales. Urlezaga habría reconocido que en un primer momento consideró que el público podría inclinarse por propuestas más ligeras. Sin embargo, la recepción obtenida desde su debut en Mar del Plata y el reconocimiento con el Premio Estrella de Mar 2026 terminaron por despejar cualquier incertidumbre.
Desde el equipo artístico subrayaron que el espectáculo no solo apuesta por el virtuosismo técnico, sino también por una experiencia estética profunda, en diálogo con distintos momentos de la historia del ballet y la lírica. En ese sentido, la programación representa también una decisión cultural significativa en un contexto donde predominan propuestas de perfil más comercial.
En esta etapa de su carrera, Urlezaga concibe el escenario como un espacio de madurez e introspección. Allegados al artista señalaron que su trabajo actual está atravesado por una búsqueda personal en la que cada interpretación se nutre de la experiencia acumulada a lo largo de los años.
El 1 de marzo, el telón del Teatro Vera volverá a levantarse para recibir a una de las máximas figuras de la danza clásica argentina, en una noche que promete emoción, excelencia artística y un reencuentro cargado de significado.

