Desde el Departamento Cibercrimen de la Policía del Chaco advirtieron sobre la evolución de las ciberestafas. El comisario Walter Barreto alertó que los delincuentes ya no solo apuntan a los adultos mayores, sino también a niños y adolescentes que utilizan billeteras virtuales vinculadas a sus padres.
Las estafas cibernéticas y telefónicas registran un preocupante incremento en la región. Según datos relevados por el Departamento Cibercrimen de la Policía del Chaco, actualmente se recepcionan entre 14 y 15 denuncias diarias vinculadas a delitos virtuales.
El Comisario Principal Carlos Walter Barreto, segundo jefe de la división policial especializada, detalló que la estrategia principal de los ciberdelincuentes consiste en “hackear la mente del usuario” mediante maniobras de engaño para capturar datos personales, contraseñas o credenciales de acceso. Una vez obtenidas las claves, ingresan a las billeteras virtuales, transfieren los fondos de las cajas de ahorro o solicitan préstamos preaprobados que están disponibles a un solo clic.
El riesgo en niños y adolescentes
Barreto destacó que si bien históricamente el rango etario más vulnerable estaba conformado por jubilados y adultos mayores, la metodología delictiva se diversificó en el último tiempo.
Hoy en día, los menores y adolescentes se han convertido en un objetivo frecuente, dado el uso cotidiano de billeteras virtuales para sus gastos diarios. “El inconveniente principal surge cuando las cuentas de los menores están sincronizadas con los correos electrónicos o servicios en la nube de sus padres, donde suelen resguardarse contraseñas e información financiera sensible”, explicó el jefe policial.
Prevención y sensibilización comunitaria
Frente a esta problemática, la Policía del Chaco viene desarrollando un programa de charlas de prevención en escuelas, institutos deportivos, parroquias y foros vecinales. En estas capacitaciones no solo se abordan las modalidades de estafa, sino también flagelos como el grooming, la violencia digital y la difusión de material de abuso sexual infantil.
Las autoridades instaron a la comunidad a extremar las medidas de seguridad digital, evitar compartir claves o códigos de verificación por llamadas o mensajes, y desvincular las cuentas bancarias principales de los dispositivos de uso infantil.

