El Ingeniero Hugo Rohrmann advirtió sobre desbordes en el Impenetrable chaqueño producto de las intensas lluvias en la cuenca alta. En contraste, el río Paraná se mantiene en niveles bajos y no se esperan recuperaciones significativas en el corto plazo.
En una entrevista exclusiva para Agenda, el experto en recursos hídricos de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Ing. Hugo Rohrmann, brindó un panorama detallado sobre la situación dispar que atraviesan los principales cursos de agua de la región. Mientras el río Bermejo transita un pico de crecida, el Paraná continúa en una etapa de aguas bajas que afecta la navegación y la provisión de servicios.
El Bermejo: riesgo de aislamiento en el Impenetrable
La situación más crítica se localiza actualmente en la cuenca del río Bermejo (o Teuco). Producto de las copiosas lluvias registradas hace dos semanas en Salta y Bolivia, el río está generando desbordes que afectan al Chaco Salteño y se desplazan hacia territorio chaqueño.
“Se han generado desbordes arriba y abajo de El Sausalito, llegando a zonas como Nueva Pompeya y Villa Río Bermejito”, explicó Rohrmann. El especialista advirtió que el mayor riesgo para las comunidades del Interfluvio es el aislamiento por corte de caminos. “Si las precipitaciones en el noroeste continúan por encima de lo normal, como indica el pronóstico trimestral, los desbordes podrían adquirir una magnitud mayor en los próximos 15 días”, señaló.
Otro desafío logístico es la potabilización del agua. El Bermejo arrastra una carga de sedimentos extraordinaria, llegando a medir hasta 15 kilos de barro por cada metro cúbico de agua, lo que exige un esfuerzo máximo de las plantas de tratamiento en localidades como Presidencia Roca y Puerto Lavalle.
El Paraná: una bajante que persiste
Por otro lado, la situación del río Paraná es de una estabilidad en niveles bajos. Actualmente, los hidrómetros en Corrientes y Barranqueras oscilan entre los 1,50 y 2,50 metros.
Rohrmann aclaró que, si bien no es una bajante “estrepitosa” como la histórica de 2020-2022 (cuando el río llegó a los 0 metros), la falta de aporte de las cuencas superiores de Brasil y Paraguay mantiene el cauce en niveles de alerta para la navegación comercial. “Brasil está aprovechando las lluvias para recuperar el almacenamiento de sus más de 60 represas, lo que atenúa cualquier subida del río hacia nuestras costas”, detalló el ingeniero.
Impacto en la navegación
La combinación de un Paraná bajo y un Bermejo cargado de sedimentos genera un “cóctel” complicado para la hidrovía. El sedimento que el Bermejo vuelca en el Paraguay y luego en el Paraná crea bancos de arena que dificultan el tránsito fluvial, obligando a tareas de dragado constantes en los pasos críticos para asegurar el comercio regional.
Las autoridades de la Administración Provincial del Agua (APA) y los municipios del Impenetrable se mantienen en alerta ante la evolución de la crecida, que se espera dure al menos una semana más en su fase actual.

