El inicio del año dejó resultados altamente positivos para la ciudad de Corrientes, que logró posicionarse como un destino turístico con identidad propia y dejar atrás su histórico rol de punto de paso hacia otros destinos. Durante la primera quincena de enero, la capital correntina no solo registró una importante afluencia de visitantes, sino que también evidenció un crecimiento sostenido en el tiempo de estadía, uno de los indicadores más relevantes para el desarrollo del sector.
De acuerdo con los datos del Observatorio Turístico, el promedio de pernocte en la ciudad se extendió a entre tres y cuatro días, un salto significativo respecto de años anteriores, cuando la permanencia se limitaba a una sola noche. Este cambio refleja una transformación en la percepción del destino y responde a una estrategia de gestión orientada a fortalecer el turismo como motor económico, especialmente durante la temporada estival.
El buen desempeño de la temporada se apoya en una agenda diversa que articula grandes eventos culturales con propuestas recreativas y naturales. La Fiesta Nacional del Chamamé volvió a consolidarse como uno de los principales atractivos del verano, convocando a visitantes de distintos puntos del país y del Mercosur. A este evento se suman mejoras en la infraestructura de la costanera, una creciente oferta de playas urbanas, circuitos guiados de carácter histórico y una gastronomía en expansión que se posiciona como uno de los ejes del consumo turístico nocturno.
Otro aspecto clave en el fortalecimiento del destino es la calidad de los servicios y las políticas vinculadas a la seguridad. La presencia de la Guardia Urbana y de la Policía Turística en zonas estratégicas, especialmente en playas y espacios públicos, contribuye a generar un entorno ordenado y familiar. A esto se suman acciones concretas como la regulación de la venta ambulante, la provisión de servicios gratuitos en balnearios, la presencia de guardavidas y la mejora de las condiciones generales para el disfrute del espacio público.
Desde el Municipio destacan que el crecimiento del turismo impacta de manera directa en la economía local, beneficiando a sectores como la hotelería, la gastronomía, el transporte y los pequeños emprendimientos. En ese marco, se remarca la importancia del rol de la comunidad como parte activa del desarrollo turístico, entendiendo a la hospitalidad como un valor central para fidelizar a los visitantes.

