El reconocido artista correntino brilló en la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé y reflexionó sobre la emoción de tocar en casa y la diferencia de llevar el género a escenarios internacionales.
Rudi Flores fue uno de los grandes protagonistas de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé con una presentación memorable en el escenario Sosa Cordero del Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola junto a Joel Tortul. Con su música como bandera y una interpretación cargada de sensibilidad, el músico y su colega lograron una conexión profunda con el público, que respondió con aplausos y ovaciones.
Reconocido por su extensa trayectoria internacional, Rudi Flores ha llevado el chamamé a escenarios de Europa, Asia y América, convirtiéndose en un verdadero embajador de la música del Litoral. En ese contexto, el artista destacó que la diferencia con los extranjeros es grande “cuando se toca chamamé para gente que conoce el género y que conoce el idioma musical”, aludiendo a la identidad chamamecera de el litoral.

Sin embargo, el músico remarcó que tocar en Corrientes tiene un significado especial. “Para mí, como correntino, tocar en la Fiesta siempre es una experiencia linda y nueva”, expresó, dejando en claro que, aun con una carrera consolidada en el exterior, el escenario mayor del chamamé sigue despertando emociones distintas.
La presentación de Rudi Flores combinó maestría musical, raíz y emoción, reafirmando por qué su nombre es sinónimo de calidad artística y compromiso con la identidad chamamecera, tanto dentro como fuera del país.

