La edición 60 del Festival Nacional de Doma y Folklore ya se aseguró la mayor convocatoria de su historia. Más de 220 mil entradas vendidas confirmaron un récord absoluto en una noche cargada de emociones, folklore profundo, cuarteto a pleno y una fuerte discusión sobre el rumbo artístico del evento.

La onceava jornada del Festival de Jesús María tuvo clima de despedida anticipada y celebración a la vez. Con más de 27 mil personas en el anfiteatro y dos noches previas agotadas, la edición 60 alcanzó el objetivo que se había propuesto: convertirse en la más convocante de todos los tiempos, incluso a pesar de las jornadas suspendidas. En un contexto económico complejo, el logro fue celebrado por la organización como un triunfo colectivo y una ratificación del peso cultural del festival.
La noche comenzó puntualmente a las 21, tras las montas del certamen Color y Coraje. Flor Paz abrió el escenario Martín Fierro para la transmisión televisiva, desplegando parte de su nuevo material y dando inicio a una fuerte presencia santiagueña que atravesó gran parte de la grilla. Luego fue el turno del Dúo Coplanacu, que volvió a conectar con el público a través de su repertorio infalible y un clima de nostalgia que suele instalarse en el segundo domingo del festival.
Raly Barrionuevo aportó uno de los momentos más íntimos y celebrados de la jornada. En formato solista y luego acompañado por Patricia Herrera y Marina Ábalos, recorrió clásicos de su obra y generó un silencio respetuoso en el anfiteatro. Tras su presentación, el propio artista expresó reparos sobre el lugar del folklore en el esquema actual del festival, lo que encendió el debate en redes sociales.
El punto más alto en términos emocionales llegó con un nuevo “manserazo”. Los Manseros Santiagueños ofrecieron un show histórico, reafirmando su condición de clásicos intergeneracionales. Onofre Paz, a los 83 años, emocionó al público al recordar los 67 años del grupo y liderar un repertorio de himnos que fue coreado por una multitud diversa, con fuerte presencia de jóvenes.
La recta final de la noche cambió de registro con el cuarteto como protagonista. Simón Aguirre y, especialmente, DesaKTa2 confirmaron el gran momento del género en Jesús María. El grupo liderado por Fernando Olmedo y Joaquín Martin tuvo una actuación consagratoria de más de dos horas, bailada hasta el amanecer y celebrada como una de las más contundentes del festival.
Convocatoria récord y transmisión nacional por T5 Satelital
La magnitud de la jornada 11 volvió a dejar en evidencia el poder de convocatoria del Festival de Jesús María y, en particular, de figuras como Los Manseros Santiagueños, capaces de reunir generaciones enteras alrededor del folklore. Este momento histórico pudo vivirse en todo el país gracias a la transmisión de T5 Satelital, que llevó cada detalle del “manserazo”, el cuartetazo y el clima único del anfiteatro a millones de hogares, consolidándose una vez más como la señal que conecta los grandes festivales populares con una audiencia federal.

