El mandatario anunció su dimisión este jueves, luego de perder el respaldo del Partido Colorado y mientras avanzaba en el Congreso un pedido de juicio político en su contra. El vicepresidente Pedro Alliana asumirá el Ejecutivo y completará el mandato hasta agosto de 2028.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de la crisis financiera provocada por la intervención y el cierre de Ueno Bank, que dejó a millones de ahorristas en la incertidumbre. La decisión se produjo luego de que el mandatario perdiera el respaldo del Partido Colorado, la principal fuerza oficialista, y mientras el Congreso avanzaba con el tratamiento de un pedido de juicio político en su contra.
Peña comunicó su decisión a través de un video publicado en su cuenta oficial de X, en el que argumentó que priorizó la estabilidad institucional y la tranquilidad social. También pidió disculpas a los ciudadanos si en algún momento había defraudado su confianza y manifestó su preocupación por las personas que depositaron sus ahorros en el sistema financiero paraguayo.
La renuncia llegó después de tres días de fuerte tensión política y económica. Uno de los golpes más importantes para el mandatario fue el pronunciamiento del expresidente Horacio Cartes, titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), quien anunció que el Partido Colorado acompañaría el juicio político. Cartes había sido uno de los principales impulsores de la candidatura presidencial de Peña en 2023.
La crisis se desató luego de que el Banco Central del Paraguay dispusiera la intervención y disolución de Ueno Bank al detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La entidad contaba con cerca de 2,9 millones de clientes y tenía entre sus depositantes a organismos públicos que acumulaban alrededor de 850 millones de dólares.
Frente a la incertidumbre, el Gobierno y el Congreso impulsaron medidas para acelerar la devolución de los depósitos mediante el Fondo de Garantía de Depósitos. La situación también provocó cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades financieras y los presuntos vínculos previos entre funcionarios del Ejecutivo y la entidad bancaria.
En paralelo, legisladores opositores y sectores disidentes del oficialismo habían impulsado un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana. La acusación, que reunió inicialmente 35 firmas, planteaba un supuesto mal desempeño de sus funciones y cuestionamientos vinculados con el manejo de la crisis bancaria y presuntos conflictos de intereses.
Pedro Alliana asumirá la Presidencia
Tras la renuncia de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir la Presidencia y completar el mandato constitucional hasta el 15 de agosto de 2028. De acuerdo con el artículo 234 de la Constitución paraguaya, no será necesaria una nueva elección popular para cubrir el cargo de jefe de Estado.
La salida de Peña también dejará vacante la Vicepresidencia, cuyo reemplazante deberá ser elegido por el Congreso Nacional. Para esa designación se necesitará una mayoría absoluta de los integrantes de ambas cámaras, equivalente a 63 votos sobre un total de 125 legisladores.
Paraguay ya atravesó situaciones institucionales similares. En 2012, tras la destitución de Fernando Lugo mediante un juicio político, Federico Franco asumió la Presidencia y el Congreso designó a Óscar Denis Sánchez para ocupar la Vicepresidencia. En 2018, durante el gobierno de Horacio Cartes, la renuncia de Juan Afara también llevó al Poder Legislativo a elegir a Alicia Pucheta como su reemplazante.
