La crecida del río Paraná mantiene en estado crítico al barrio Antequera y zonas aledañas, dejando a la población prácticamente aislada por el anegamiento total de los accesos viales hacia la Isla del Cerrito. Ante el avance del agua, los vecinos deben trasladarse exclusivamente en lanchas y embarcaciones menores.
Según detalló Walter Barrios, presidente de la Asociacioón de Pesca Chaco, ya son más de 30 las familias evacuadas y autoevacuadas. Las personas afectadas se encuentran alojadas temporalmente en el galpón de la Asociación de Pescadores, dependencias parroquiales, casillas a la vera de la calzada o en viviendas de familiares. Asimismo, los pobladores instan a conseguir escombros y bolsas de arena para reforzar de forma precaria las defensas costeras no concluidas, al tiempo que pequeños productores ganaderos reclaman asistencia oficial y combustible para transportar su hacienda hacia zonas más altas.

