La inflación volvió a acelerarse en julio tras tres bajas consecutivas y superó la barrera psicológica del 2%. El índice de precios al consumidor (IPC) se ubicó en 2,1%, con un suba de 0,2 puntos porcentuales (p.p.), según informó esta tarde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Los incrementos más importantes estuvieron relacionados con las vacaciones de invierno, mientras que el único rubro que cayó fue prendas de vestir (-1,3%) por la liquidación de temporada.
El IPC acumuló una suba de 19,3% en los primeros siete meses del año, mientras que en el último año se aceleró al 33,8%.

Entre los rubros, se distinguió un avance de 2% de los alimentos y bebidas no alcohólicas desde el 1,3%, influido por el incremento de verduras, productos lácteos, y Pan y cereales.
La canasta básica total, que mide el umbral de pobreza e indigencia, se encareció 2,2% en el mes, mientras que la total avanzó 2,6%.
“La depreciación del tipo de cambio mayorista entre mayo y julio rondó el 6%, como consecuencia los bienes transables sufren del efecto de pass through, con este rubro con gran peso en la canasta como primer damnificado”, subrayó Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso.
Rubros con mayores aumentos interanuales
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles escaló casi 50% (+48,9%) en el último año, superando por 15,1 p.p. el nivel nacional. En tanto, Transporte escaló 40,9% y Educación un 40%.
El aumento del rubro de viviendas se explicó por el avance de alquileres, servicios regulados y expensas, producto del aumento de las boletas de luz y gas compartidas, así los salarios de los encargados de edificios.
La suba de Transporte se debió al incremento mensual de los transportes públicos en AMBA y aumentos de las provincias, así como también por el incremento del combustible producto de la guerra en Medio Oriente.

