Bruno Lovison, director de Defensa Civil de Corrientes, señaló que los primeros indicios del fenómeno comenzarán a manifestarse en julio y remarcó la necesidad de preparar a municipios y comunidades ante posibles inundaciones y anegamientos.

Corrientes se prepara para enfrentar uno de los desafíos climáticos más importantes de los últimos años. En medio de un escenario de creciente inestabilidad meteorológica, la provincia es el centro de las acciones preventivas del litoral argentino con la realización de la segunda reunión de la mesa del ENOS (El Niño Oscilación Sur) correspondiente al período 2026.
El encuentro en el Salón Azul de la Casa de Gobierno y reune a autoridades de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), funcionarios provinciales, especialistas en clima y representantes de Defensa Civil de Chaco, Formosa, Misiones, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires. El objetivo es coordinar medidas de prevención y respuesta ante un fenómeno que históricamente provocó importantes inundaciones y pérdidas económicas en la región.
Las primeras señales de formación de El Niño comenzarían a consolidarse a partir de julio, por lo que los organismos de emergencia buscan anticiparse a posibles escenarios de riesgo. Aunque todavía no existen precisiones sobre la magnitud que alcanzará el evento climático, las autoridades sostienen que la planificación temprana es fundamental para minimizar sus consecuencias.
Uno de los factores que genera preocupación es el comportamiento inusual de las temperaturas. Durante las últimas semanas, Corrientes registró máximas superiores a los 25 grados en pleno invierno, una situación considerada atípica para esta época del año.
El director de Defensa Civil de la provincia, Bruno Lovison, explicó que estas condiciones favorecen la aparición y fortalecimiento de fenómenos asociados a El Niño. Según señaló, se espera un período prolongado de temperaturas por encima de los valores normales, acompañado por elevados niveles de humedad durante junio, julio y agosto.
Los especialistas advierten que esta combinación puede convertirse en un escenario propicio para tormentas intensas y precipitaciones abundantes, con acumulados superiores a los promedios históricos.
De acuerdo con la experiencia de eventos anteriores, las zonas de mayor vulnerabilidad se concentran en la costa oeste de la provincia, especialmente desde el área de los Esteros del Iberá hacia la ribera del río Paraná. Allí, las consecuencias suelen manifestarse mediante anegamientos urbanos, desbordes de arroyos internos e inundaciones ribereñas.
Los antecedentes más significativos se registraron en 1992, cuando las crecidas del Paraná provocaron evacuaciones masivas; en 1998, durante uno de los episodios de El Niño más intensos del siglo XX; y en 2016, con importantes desbordes de arroyos y complicaciones en diversas localidades correntinas.
La reunión de mañana buscará transformar la información científica en medidas concretas de prevención. Para ello participarán técnicos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y del Instituto Nacional del Agua (INA), organismos encargados de elaborar los modelos de pronóstico sobre lluvias y comportamiento de los ríos.
Uno de los ejes principales será el fortalecimiento de los municipios, considerados la primera línea de respuesta ante emergencias. En ese marco, se prevé el desarrollo de capacitaciones para equipos locales durante junio y julio, además de trabajos de revisión de defensas costeras, limpieza de canales, mantenimiento de estaciones de bombeo y planificación de centros de evacuación.
Desde Defensa Civil remarcaron que, aunque aún no existen datos definitivos sobre el volumen de precipitaciones que podría generar este nuevo ciclo de El Niño, la estrategia actual se basa en mantener un nivel máximo de preparación.
“La información primaria nos da una preparación y, por supuesto, después viene la articulación con los municipios y la población para la respuesta ante una eventual emergencia”, expresó Lovison, quien insistió en la importancia de que las comunidades comiencen a prepararse con anticipación.

