Una jornada de terror absoluto sacudió a la provincia este martes, cuando un efectivo de la Policía del Chaco protagonizó un sangriento ataque que dejó como saldo la muerte de su propio padre y el femicidio de su expareja. El agresor, identificado como Alberto Etudie (34), cabo primero con servicio en la Comisaría Cuarta de Resistencia, ejecutó a la mujer frente a sus colegas mientras estos intentaban negociar su entrega.
El inicio del horror: un parricidio por un automóvil
La reconstrucción de los hechos sitúa el inicio de la tragedia en una vivienda de la calle Lestani al 652, en Resistencia. Según los investigadores, el efectivo policial acudió al domicilio de su padre, Luciano Alberto Etudie (57), con la intención de pedirle prestado su automóvil. Ante la negativa del hombre, el policía desenfundó su arma reglamentaria y lo ultimó de un disparo en una habitación de la planta alta.
Tras cometer el asesinato de su progenitor, Etudie tomó el vehículo y se dirigió a la casa de su expareja, Graciela Mabel López (33). Allí, bajo amenaza de muerte y a punta de pistola, la obligó a subir al auto junto al hijo de ambos, de apenas seis años, para emprender una huida con destino hacia la zona costera.
Femicidio en plena negociación policial
Cerca del mediodía, la Policía fue alertada sobre una situación de rehenes en un descampado de la zona de Tres Bocas, en Puerto Vilelas, a la vera del río Paraná. Al llegar, los efectivos se encontraron con un escenario crítico: su propio colega mantenía encañonados a la mujer y al niño.
Dada la peligrosidad del sujeto, se dio intervención al Cuerpo de Operaciones Especiales (COE). Un mediador entabló un diálogo tenso con Etudie con el objetivo de que depusiera su actitud y liberara a las víctimas. Sin embargo, en un desenlace estremecedor y sin previo aviso, el cabo primero ejecutó de un disparo en la cabeza a López frente a la mirada de los uniformados.
Inmediatamente después, el agresor abrió fuego contra el personal policial, quienes repelieron el ataque. En la balacera, Etudie resultó herido y fue trasladado de urgencia bajo custodia al Hospital Perrando, donde permanece internado en condición estable. El pequeño de seis años, afortunadamente, resultó ileso físicamente, aunque fue testigo presencial de la ejecución de su madre.
Conmoción y justicia
En el lugar de los hechos trabajaron la Fiscal de Investigación N° 11, Noel Benítez, y el ayudante fiscal Gabriel Figueroa, junto a peritos del Gabinete Científico.
La sociedad chaqueña se encuentra profundamente consternada no solo por la brutalidad del doble crimen, sino por el hecho de que el autor sea un integrante de las fuerzas de seguridad que utilizó su arma reglamentaria para concretar el sangriento itinerario. Mientras la investigación avanza, la causa ha sido caratulada preventivamente como femicidio y parricidio, sumando un nuevo y oscuro capítulo a la estadística de violencia de género en la región.

