El Ministerio de Salud de Chaco denunció a una mujer que atendía guardias en hospitales públicos de Quitilipi y Presidencia de la Plaza utilizando una matrícula robada. Sospechan que su impericia médica está vinculada a una decena de muertes y casos de mala praxis. Este lunes fue detenida.
El caso de Giselle Rímolo parece haber encontrado una versión aún más oscura en el interior del Chaco. Lo que comenzó como una sospecha por parte de un grupo de enfermeras, terminó por destapar un escándalo sanitario sin precedentes: una mujer de apellido Ojeda ejerció la medicina de forma ilegal, atendiendo emergencias y, lo más grave, certificando la muerte de al menos diez personas sin tener título habilitante.
El Dr. Orlando Di Nubila, director de la Región Sanitaria 2, radicó la denuncia penal tras constatar que la mujer no solo carecía de formación, sino que usurpaba la matrícula de un médico real de la localidad de Juan José Castelli. La “doctora trucha” lograba infiltrarse en el sistema público a través de contrataciones directas para cubrir guardias de fines de semana, un bache crítico en los hospitales de Presidencia de la Plaza y Quitilipi.
Un diagnóstico letal: La insolvencia al descubierto
El velo cayó durante un torneo de vóley. Tras una serie de disturbios, los heridos llegaron a la guardia donde Ojeda estaba a cargo. Su evidente nerviosismo, la falta de criterio técnico y la “insolvencia absoluta” para manejar situaciones de emergencia alertaron al personal de enfermería, quienes dieron aviso a las autoridades.
“No coincidían los diagnósticos ni los tratamientos. Era un desastre y una vergüenza para salud pública”, sentenció Di Nubila tras revisar los registros de la falsa profesional.
Las víctimas detrás del fraude
A diferencia del caso Rímolo, centrado en la estética y el bienestar, el caso chaqueño toca el corazón de la salud pública de urgencia. La justicia investiga ahora:
- 10 partidas de defunción firmadas de puño y letra por la acusada.
- El caso de un niño con secuelas graves tras recibir un tratamiento indicado por ella.
- La responsabilidad penal de los directores de los hospitales, considerados “partícipes necesarios” por permitir su ingreso al sistema sin verificar antecedentes básicos.
Detención
Este lunes finalmente detuvieron a Lidia Mabel Ojeda, señalada como la falsa médica de Chaco, quien se encontraba prófuga desde la tarde del sábado. La aprehensión ocurrió en la localidad bonaerense de Santos Lugares, partido de Tres de Febrero, luego de un operativo en el que colaboró la Policía de Investigaciones de la provincia de Chaco.
Según informaron fuentes del caso, la mujer, de 43 años, registraba una orden de detención nacional solicitada por el fiscal chaqueño Marcelo Soto, titular de Fiscalía de Investigación Penal N° 3.
Al momento de su arresto, la acusada se hallaba oculta en un domicilio situado en la calle Roberto Lage al 800, entre Uruguay y Roque Sáenz Peña, a menos de diez cuadras de una comisaría. Llevaba puesto un jean oscuro, un buzo negro y zapatillas blancas.

