El Dr. Gonzalo Otazú calificó el hecho como “tentativa de homicidio” y comparó la brutalidad del ataque con el caso Báez Sosa. Una de las jóvenes sufrió perforación de tímpano y la otra una grave hemorragia interna.
La causa por la salvaje golpiza a la salida de un boliche capitalino sumó nuevos y alarmantes detalles tras la declaración del Dr. Gonzalo Otazú, representante legal de las víctimas. En una entrevista con Estudio 360, el letrado confirmó que solicitará la detención inmediata de las agresoras, argumentando que el ataque no fue una simple pelea, sino un intento de acabar con la vida de Lidia Salazar y Fernanda Miño.
“Una persona que patea la cabeza de alguien indefenso en el suelo no busca lesionar, busca matar”, sentenció Otazú. El informe médico es contundente: Miño presenta el tímpano perforado, mientras que Salazar sufrió una hemorragia interna abdominal que puso en riesgo su salud. El abogado también reveló que las atacantes tendrían formación en artes marciales y que, tras el hecho, habrían festejado la agresión en redes sociales como si fuera un “triunfo deportivo”.
La querella también puso el foco en la falta de prevención policial y en las dificultades que enfrentaron las víctimas para recibir asistencia, denunciando incluso que el vehículo que trasladaba a la joven herida fue secuestrado por inspectores municipales en medio de la emergencia. Para Otazú, la celeridad de la justicia es clave para evitar que las implicadas se den a la fuga ante la gravedad de la imputación que se avecina.

