En un contexto de constante inestabilidad en los surtidores, Miguel De Paoli, referente del sector de estaciones de servicio, analizó la compleja situación que atraviesan las provincias de Corrientes y Chaco. Según el especialista, la región continúa liderando el ranking de precios de combustibles a nivel nacional, impulsada por factores históricos y la volatilidad del mercado internacional.
La falta de GNC: un factor determinante
Uno de los puntos clave destacados por De Paoli en su entrevista con Agenda es la histórica brecha de precios entre el NEA y el resto del país, especialmente con Capital Federal. El analista explicó que esta diferencia se debe, en gran medida, a que las provincias de la región carecen de un sustituto competitivo directo como es el Gas Natural Comprimido (GNC).
“Somos de las pocas provincias que no cuentan con el GNC para competir con el combustible líquido, lo que históricamente ha mantenido nuestros precios por encima de la media nacional”, señaló De Paoli.
El impacto del barril internacional
El reciente incremento en los precios locales no es un hecho aislado, sino que responde a la cotización internacional del barril de petróleo, que actualmente ronda los 90 USD. De Paoli advirtió que, mientras persistan los conflictos bélicos en Medio Oriente, el techo de los aumentos es incierto.
- Contexto Global: Las tensiones internacionales afectan directamente a las economías locales.
- Consumo Estancado: El nivel de demanda en el país aún no logra recuperar los valores de años anteriores, viéndose afectado en nuestra región por la estacionalidad de la producción primaria y factores climáticos.
¿Hacia una estabilización?
A pesar de la incertidumbre, el referente del sector aclaró que no hay confirmaciones oficiales sobre nuevos aumentos inmediatos, aunque todo dependerá de si el valor del crudo logra estabilizarse o bajar hacia los 65-68 USD.
Por último, se hizo eco de las proyecciones energéticas nacionales, mencionando los acuerdos estratégicos entre el Mercosur y la Unión Europea que podrían posicionar a la Argentina como exportador de gas y combustible en un plazo de tres años, transformando la energía en un bien de intercambio clave para la balanza comercial del país.

