La investigación por la desaparición y posterior muerte del jubilado Bernabé Navarro ha entrado en una etapa de definiciones científicas. La fiscal Gisela Oñuk confirmó que, si bien hay dos hombres detenidos, los resultados de la autopsia y las pericias genéticas serán los pilares para determinar la imputación final.
El hallazgo y las pruebas materiales
Tras más de 45 días de búsqueda intensiva —la denuncia se radicó el pasado 1 de febrero en Presidencia Roque Sáenz Peña—, el hallazgo de un cuerpo en las afueras de Villa Ángela activó las alarmas judiciales.
La fiscal reveló un dato fundamental que vincula directamente a los sospechosos con la víctima: en poder de los dos detenidos se encontraron elementos personales que pertenecían al señor Navarro. Ambos hombres, oriundos de Villa Ángela y uno de ellos con antecedentes penales, serán trasladados mañana a la fiscalía para su correspondiente audiencia de imputación.
La ciencia como prueba determinante
A pesar de los indicios materiales, la Dra. Oñuk se mostró prudente respecto a la causa de muerte. Explicó que la autopsia realizada por el Instituto de Ciencias Médicas Forenses (INCIF) requiere de estudios complementarios de anatomía patológica para arrojar una conclusión definitiva.
Asimismo, se ha ordenado una pericia genética de ADN para confirmar científicamente que los restos hallados corresponden efectivamente a Bernabé Navarro. “La prueba científica es la que nos va a indicar exactamente quién es la persona de ese cuerpo que encontramos”, subrayó la fiscal.
Claridad jurisdiccional
En el cierre de la entrevista, la fiscal aprovechó para aclarar que no tiene a su cargo la investigación sobre el bebé abandonado en Villa Berthet, hecho ocurrido recientemente en un hospedaje de esa localidad. Precisó que dicha causa se encuentra bajo la tutela de la Fiscalía N° 4, a cargo del Dr. Daer, quien se encontraba de turno al momento del suceso.

