En una reciente entrevista con 47 Millones la abogada previsionalista Dra. Silvia Zarza analizó con preocupación el impacto de la reforma laboral vigente. Según la especialista, los cambios en la normativa no solo ponen en riesgo la sostenibilidad del sistema, sino que condenan a los futuros jubilados a percibir haberes más bajos.
El desvío de fondos: ¿Un golpe a la caja de ANSES?
Uno de los puntos más polémicos señalados por la Dra. Zarza es la creación del Fondo de Asistencia Laboral. Este mecanismo permite que las empresas utilicen entre un 1% y un 2,5% de las contribuciones patronales —que antes iban directamente a la seguridad social— para financiar sus propios fondos de indemnización por despido.
“Se está redirigiendo dinero que debería sostener las jubilaciones actuales hacia un fondo privado del empresario. Es una reducción directa de los ingresos de ANSES”, advirtió la abogada, comparando esta situación con las críticas que recibían las moratorias previsionales.
El regreso de los “beneficios no remunerativos”
La reforma también habilita el pago de una parte del salario mediante vouchers o beneficios en especie que no se consideran remuneración. Si bien esto puede parecer un alivio inmediato para el trabajador, la Dra. Zarza explicó el “efecto bumerán” a largo plazo:
- Menos recaudación hoy: Al no ser remunerativos, estos montos no tributan a la seguridad social.
- Jubilaciones más pobres mañana: Al momento de calcular el haber jubilatorio, ANSES solo tomará en cuenta el sueldo básico en blanco, excluyendo estos beneficios. Esto empujará a la gran mayoría de los trabajadores a cobrar únicamente la jubilación mínima.
El mito de las moratorias y el Monotributo
Zarza desmitificó la idea de que la crisis del sistema se deba exclusivamente a las moratorias. Señaló que el sistema de Monotributo es, en sí mismo, una fábrica de jubilaciones mínimas: “No importa si un profesional aporta en la categoría más alta; lo que se destina a la seguridad social es lo mismo que en la categoría A. Todos terminan en la mínima”.
¿Trabajar hasta los 70 años?
Ante el debate sobre el aumento de la edad jubilatoria y la posible eliminación de regímenes especiales, la especialista llamó a la reflexión humana sobre la productividad y la salud.
“¿Podemos exigirle a una docente rural o a un cirujano que trabajen hasta los 70 años? El pulso y el físico tienen un límite natural. El debate debe centrarse en el ser humano, no solo en los números”.
Recomendación clave: La Planificación
Finalmente, la Dra. Zarza instó a los trabajadores a no esperar a cumplir la edad mínima para consultar su situación. Con el endurecimiento de las políticas previsionales y la posible falta de nuevas moratorias, la planificación con años de antelación es la única herramienta para evitar sorpresas económicas al momento del retiro.

