La funcionaria provincial analizó la situación delictiva en los barrios, el incremento de las “batallas campales” entre jóvenes y los resultados de los operativos de recuperación de vehículos.
En una entrevista concedida a Estudio 360, la Subsecretaria de Seguridad de la provincia, Ingrid Jetter, brindó un panorama detallado sobre las políticas de prevención que se están ejecutando en el territorio correntino. La funcionaria puso especial énfasis en las nuevas herramientas legales para combatir el tráfico de drogas a pequeña escala y en la problemática de los menores en conflicto con la ley.
Golpe al narcomenudeo
Uno de los puntos centrales de la charla fue la implementación de la Ley de Narcomenudeo, vigente en la provincia desde el pasado 2 de febrero. Jetter explicó que esta normativa permite a la Policía de Corrientes y a la justicia local intervenir directamente sobre los denominados “kioscos” de droga en los barrios, agilizando los allanamientos y las detenciones.
“Ya se han realizado varios operativos con resultados positivos. Eliminar estos puntos de venta es fundamental, porque son los que muchas veces alimentan las disputas de bandas en las barriadas”, señaló la subsecretaria.
Conflictos barriales y menores
Consultada sobre los recientes hechos de violencia y “batallas campales” —como las registradas en el barrio Molina Punta—, Jetter reconoció que se trata de un problema creciente que genera gran preocupación entre los vecinos. Al respecto, informó que se realizan entre 120 y 140 detenciones semanales por contravenciones, que incluyen desde riñas callejeras hasta conducción con alcohol en sangre.
Sin embargo, lanzó un firme llamado a la responsabilidad parental: “Muchos de los disturbios son protagonizados por menores. Los padres deben recordar que son responsables de sus hijos hasta los 18 años y que la escuela secundaria es obligatoria en Argentina. Tienen que ejercer su autoridad para que los jóvenes lleven una vida de estudio y no de calle”, enfatizó.
Recuperación de motocicletas
En materia de delitos contra la propiedad, Jetter destacó la efectividad de los controles de tránsito y seguridad. Según las cifras oficiales, el arrebato sigue siendo el delito más común, seguido por el robo de motos. En una de las últimas semanas analizadas, las fuerzas de seguridad lograron recuperar 6 de las 11 motocicletas denunciadas como robadas gracias a la verificación de documentación y pedidos de secuestro en la vía pública.
Finalmente, la funcionaria instó a los vecinos a seguir participando de las reuniones de Seguridad Ciudadana con los jefes de las comisarías locales para coordinar estrategias de prevención directa en cada zona.

