El índice de precios de febrero cerró en un 2,9%, una cifra que, según los expertos, funciona hoy como un “piso” difícil de perforar para el Gobierno Nacional. En diálogo con el programa 47 Millones, el economista Marcelo Lezcano detalló los factores que impulsaron este número y qué se puede esperar para el primer semestre del año.
Tarifas y estacionalidad: los motores de febrero
El dato de febrero estuvo ligeramente por encima del 2,7% esperado por el mercado. Según Lezcano, este comportamiento responde a que el Ejecutivo comenzó a liberar precios que se encontraban retrasados. “El Gobierno aprovechó para ajustar precios que venían pisados, sobre todo en transporte, electricidad y gas”, explicó el consultor.
A este ajuste de regulados se sumaron factores estacionales como el inicio del ciclo lectivo (Educación), que fueron compensados parcialmente por una deflación en el rubro de Indumentaria y Calzado en regiones como el NEA, debido al adelantamiento del fin de la temporada de verano.
Marzo: un mes tradicionalmente difícil
Las perspectivas para el mes en curso no son de descenso. El aumento de los combustibles actúa como un efecto arrastre sobre el resto de la cadena de precios. Aunque la tendencia general muestra una desaceleración interanual, Lezcano proyecta que la inflación de 2026 viajará entre el 23% y el 27%, triplicando prácticamente el 10% proyectado en el Presupuesto Nacional.
La “pax cambiaria” y la esperanza de la cosecha
Un dato alentador para la macroeconomía es la estabilidad del dólar. El dólar financiero (MEP) ya muestra una tendencia bajista, situándose cerca de la barrera de los $1.400.
“Es muy probable que para los primeros días de abril el dólar rompa esa barrera hacia abajo por la liquidación de la cosecha”, señaló Lezcano. La previsión de una cosecha récord para 2026, sumada al boom de exportaciones petroleras, garantiza un flujo de divisas que fortalecería las reservas, aunque el economista advirtió sobre la importancia de controlar la emisión monetaria que se genera cuando el Banco Central sale a comprar esos dólares.
El desafío de la emisión
Pese al discurso oficial de emisión cero, desde Catalaxia advierten que la oferta monetaria (M2 privado) sigue creciendo a un ritmo del 28% interanual. “La inflación no terminó porque sigue creciendo la oferta de pesos, aunque lo haga a una tasa mucho menor que en 2023”, concluyó Lezcano, subrayando que la velocidad de la desinflación dependerá de qué tan rápido el Gobierno logre absorber ese excedente de moneda.

