La comunidad de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) se prepara para una nueva semana de fuertes protestas. En declaraciones a 47 Millones, María Susana Liwsky, secretaria general de CODIUNNE, ratificó la profundización de un plan de lucha que responde a lo que calificó como un “incumplimiento institucional” por parte del Gobierno Nacional al no reglamentar la Ley de Financiamiento Universitario.
La dirigente explicó que, tras la ratificación de la ley por parte del Congreso luego del veto presidencial, el Poder Ejecutivo ha recurrido a estrategias judiciales dilatorias para evitar su aplicación. “Estamos ante una violación de los deberes de funcionario público. La justicia ya ordenó aplicar la ley, pero el Gobierno apela y recusa jueces para no cumplir”, sentenció Liwsky.
Sueldos por debajo de la línea de indigencia
Uno de los puntos más alarmantes expuestos durante la entrevista fue la realidad salarial de los trabajadores de la educación superior. Según Liwsky, desde la asunción de la actual gestión nacional, los salarios universitarios han perdido casi un 50% de su poder adquisitivo.
“Un docente que recién se inicia, con una carga de 10 horas semanales frente a alumnos, está cobrando apenas 200.000 pesos por mes“, detalló. Esta situación ha llevado a que muchos profesionales deban recurrir al pluriempleo o a actividades informales para subsistir. “Nuestros trabajadores están cansados y enojados; hoy estamos llegando a la línea de indigencia”, agregó.
Medidas de fuerza y apoyo social
El cronograma de protestas comenzará este lunes con un paro total de actividades de 24 horas por parte del sector no docente. Por su parte, el sector docente continuará con paros progresivos de un día por semana y jornadas de visibilización en las aulas.
Liwsky también hizo hincapié en el carácter estratégico de la UNNE para la región: “Estamos defendiendo el futuro de las próximas generaciones. La UNNE recibe a miles de estudiantes que son la primera generación de sus familias en acceder a la universidad. No vamos a permitir que se destruya este derecho”.
A pesar del desgaste que implica el conflicto, desde CODIUNNE mantienen la esperanza de que la presión social y los fallos judiciales obliguen al Gobierno a sentarse en una mesa de paritarias real para recomponer el presupuesto universitario y los haberes de sus trabajadores.

