El precio de la nafta y el gasoil en Argentina registró un aumento cercano al 6% en menos de dos semanas, luego del inicio de los bombardeos sobre Irán que alteraron el mercado internacional del petróleo. Según un índice de alta frecuencia elaborado por la consultora EcoGo, el salto en los surtidores contrasta con la estabilidad previa: entre fines de diciembre y finales de febrero los combustibles apenas habían subido 0,09%. Sin embargo, tras el estallido del conflicto y la fuerte suba del crudo Brent, el valor del litro de nafta súper superó los $1.700 en varias estaciones de servicio de Ciudad de Buenos Aires.
El cambio de tendencia coincidió con la escalada internacional del petróleo. El barril de Brent, referencia para el mercado argentino, pasó de unos 73 dólares el 27 de febrero a valores que llegaron a superar los 118 dólares durante las jornadas posteriores, reflejando una fuerte volatilidad global. Ese impacto se trasladó rápidamente a los precios locales, donde el índice de combustibles de EcoGo trepó a 144,5 puntos durante la segunda semana de marzo, casi ocho unidades por encima del nivel registrado antes del conflicto.
De acuerdo con relevamientos del sector, los valores promedio en surtidor este lunes rondaban los $1.717 para la nafta súper, $1.881 para la premium, $1.768 para el gasoil y $1.966 para el diésel euro, aunque en algunas estaciones los precios ya se ubican por encima de esos niveles. En el mercado local las petroleras aplican estrategias de micropricing, con ajustes diferenciados según región, demanda y horarios, lo que dificulta establecer un precio único de referencia.
La aceleración de los combustibles podría impactar en la inflación de marzo. El último dato del índice de precios al consumidor difundido por el Banco Central de la República Argentina proyectaba un aumento de 2,7% para febrero, mientras que el incremento del 6% en combustibles representa una variación considerable respecto del nivel general de precios.
En medio de la incertidumbre internacional, desde el sector mantienen cautela. Voceros de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines evitaron realizar comentarios sobre la evolución de los precios, mientras que empresas como Shell, Axion y Puma tampoco respondieron consultas.
Por su parte, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró que la compañía busca evitar aumentos bruscos. “No habrá cimbronazos. Tenemos un compromiso honesto con los consumidores y aplicamos un promedio móvil que contempla los costos”, afirmó, aunque advirtió que si el precio internacional del petróleo continúa elevado podrían registrarse nuevos ajustes, aunque de manera gradual.

