Un informe con datos del Banco Central de la República Argentina procesados por EcoGo revela que los préstamos otorgados por entidades no bancarias alcanzan los $13,1 billones y casi un cuarto presenta atrasos de pago.

Pese a un cierre de 2025 con mayor estabilidad cambiaria y una baja en las tasas de interés, el endeudamiento de las familias argentinas no muestra señales de alivio. Por el contrario, crece con fuerza en el segmento de entidades no bancarias, donde el costo financiero es más elevado y la morosidad se ubica en niveles preocupantes.
Según datos oficiales relevados por la consultora que dirige Marina Dal Poggetto, estas entidades —que incluyen billeteras virtuales, bancos digitales, cooperativas y financieras de cadenas comerciales o automotrices— acumulan préstamos por 13,1 billones de pesos al cierre de 2025. En términos reales, el stock creció 142% respecto de marzo de 2024 y 21,5% frente al pico previo de 2018.
El universo abarca unas 540 empresas y alcanza a 11,1 millones de personas, frente a 8,2 millones un año atrás. De ese total, 6 millones se financian a través de billeteras virtuales, principalmente mediante tarjetas de crédito o préstamos personales para consumo.
Sin embargo, el deterioro en la capacidad de pago es evidente: la irregularidad —saldos con al menos 30 días de atraso— llega al 22,8%, cuatro veces más que en el sistema financiero tradicional. Además, la deuda con este tipo de prestamistas ya equivale al 34% del salario familiar, un récord histórico. Si se suman los compromisos con bancos, el peso total asciende al 143% de los ingresos del hogar.
Si bien las tasas de los préstamos personales bajaron de alrededor del 85% anual en octubre a 65% hacia fin de año, el alivio no logró recomponer el perfil crediticio. En las principales entidades no bancarias, el costo financiero total puede superar el 500% anual, dependiendo del producto y del perfil del cliente.

