Después de más de 15 meses de detención en Venezuela, el cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, Nahuel Gallo, recuperó su libertad y regresó a la Argentina en las primeras horas de este lunes, poniendo fin a un prolongado período de incertidumbre que mantuvo en vilo a su familia y al Estado argentino.
Gallo, que estuvo 348 días detenido desde diciembre de 2024 acusado de espionaje y terrorismo por el gobierno chavista, fue excarcelado tras la aprobación de una Ley de Amnistía para presos políticos en Venezuela. Su liberación se produjo luego de que permaneciera en el penal El Rodeo I sin acceso regular a asistencia consular ni un proceso judicial transparente.

El gendarme llegó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza a las 4:45 de la madrugada en un avión privado gestionado por la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino, que habitualmente utiliza en sus traslados, con apoyo logístico que facilitó su retorno al país.
En la pista aeroportuaria lo esperaban su esposa, María Alexandra Gómez, y su hijo Víctor, de 3 años, en un momento cargado de emoción que marcó el final de una etapa difícil para la familia. El primer abrazo fue con su pequeño hijo, seguido del reencuentro con su pareja, tras más de un año de separación.
También acompañaron el arribo la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; la senadora Patricia Bullrich; y el canciller Pablo Quirno, quienes estuvieron presentes para recibir al efectivo liberado.
La excarcelación de Gallo se convirtió en un símbolo de una larga disputa diplomática entre Argentina y Venezuela, y su regreso generó alivio tanto en su entorno familiar como en sectores políticos que siguieron de cerca su caso.

